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Intercambio

Enero 1, 2015

La bahía en forma cóncava reflejaba en el mar la línea costera iluminada, dando sensación de recogimiento. El mismo sentimiento que estaba generándonos los compañeros de mesa con quienes habíamos tenido la suerte de compartir el convite.


INTERCAMBIO

Los últimos fuegos artificiales anunciaron el año nuevo. La bahía en forma cóncava reflejaba en el mar la línea costera iluminada, dando sensación de recogimiento. El mismo sentimiento que estaba generándonos los compañeros de mesa con quienes habíamos tenido la suerte de compartir el convite. Se trata de una familia agradable a quienes les entusiasmó tener extranjeros en su mesa. Después de una botella y media de Scotch como bebida principal de la cena, nuestras relaciones eran tan íntimas cómo si nos hubiéramos conocido de años atrás. Se brindaron a ayudarnos para cualquier cosa que necesitáramos en este su país. Nosotros, agradecidos, les contamos cómo era la Navidad en España.

       Durante años de niño me preguntaba cómo sería tocar ese polvo blanco que traía Papa Noel en los trineos – comentó uno de nuestros compañeros de mesa. – No vi la nieve con mis ojos hasta los diecinueve años que viajé fuera de mi país -.

Su mayor deseo era viajar a la Vieja Europa y conocer de primera mano las costumbres sobre las que tanto habían leído. La hija de uno de los matrimonios presentes, estaba en la Puerta del Sol tomando las uvas. Parece que el regalo fue mutuo. Fuimos sus hijos adoptivos por unas horas. Y ellos nuestros familiares adoptados.

CUESTIÓN DE ENFOQUE

       No lo estás enfocando bien – le dijo con todo la diplomacia de que fue capaz a su ayudante. – No se trata de ver quién tiene la culpa, sino de buscar la mejor solución –. 

Su ayudante se revolvió ligeramente en la silla, y por su cara pasaron varias emociones en breve espacio de tiempo. Luego dijo:

       ¿Por dónde empezamos?

Dejemos que los historiadores hagan su trabajo. Nosotros, hagamos el nuestro.

EXCESOS

Despertó a las dos de la madrugada con el portátil encima del vientre. El sofá no era el mejor sitio para dormir. Se incorporó, después de agradecer que su preciada herramienta de trabajo no hubiera acabado en el suelo, y se dirigió al dormitorio.

Despertó a las 6 de la mañana, vestido encima de cama, con media manta cubriéndolo las piernas.

Esta penúltima noche del año la recordaría con cariño. Por suerte estaba en su casa y recordaba todo lo que había sucedido.

 
INTERESES

       Si continuamos manteniendo esta relación de trabajo, creo que llegaremos a ser amigos – dijo ella, – y entonces te llamaré algún día para ir al cine -.  

No era el cine lo que le preocupaba a él, sino que el trabajo saliera adelante.

       De acuerdo, habrá tiempo – respondió él cortésmente.

No era el trabajo lo que preocupaba a ella, sino la seducción que estaba ejerciendo sobre él.

Y así, con intereses paralelos pero no iguales ni necesariamente convergentes, elaboraban una relación profesional.

Años después, ya casados, preguntó él:

       ¿Cuándo te diste cuenta que me gustabas?
       ¿Y tú?
 
RELACIONES

       Mantenemos una relación peculiar, ella vive en mi casa mientras estoy en el extranjero estos meses, pero no estamos juntos. Nos hemos dado un tiempo después de tantos años juntos.

       ¿Y qué vas a hacer la próxima semana cuando vayas?

       Supongo que dormir en el sofá.

¿Hay alguna relación normal?


© Javier González Cantarell