Menú Portada
No me moverán

In memoriam: los Pactos de la Moncloa

Marzo 24, 2014

Adolfo Suarez nos dejó hace dos días. Sobre sus actividades y éxitos políticos se ha escrito mucho en las últimas horas. En mi columna enfocada en economía quiero referirme a su éxito económico más notable: los Pactos de la Moncloa. Fueron necesarios para estabilizar el proceso democrático. Se firmaron el 26 de Octubre de 1977. Recordarlos es un ejercicio de responsabilidad. Sirvieron para salir de una crisis económica importante. Tanto, que si no se hubiera resuelto la España democrática que hoy conocemos no existiría.

La situación económica era preocupante, crisis de origen nacional e internacional

En 1973 la OPEP decidió reducir la producción de crudo y subir sus precios. Fue el inicio de la primera crisis económica internacional del petróleo. En España eso tuvo como efecto el aumento de los precios. El sistema laboral del franquismo era muy rígido. Los salarios se fijaban en función de la inflación del año anterior en que se firmaban los convenios colectivos.

El argumento era simple. Para que los trabajadores no perdieran capacidad adquisitiva la subida de salarios debía incluir además de la inflación un porcentaje de la productividad que se suponía que había crecido ese año. Esa subida salarial presionaba sobre los costes. Entonces los empresarios fijaban los precios por encima. Así el año siguiente la inflación aumentaba y se producía el mismo efecto. Es lo que se conoce por la espiral salarios/precios. Algo que en 1977 hizo que el IPC sobrepasase el 26%. Con riesgo de hiperinflación. La subida de precios destrozaba la competitividad de la economía española, la peseta se devaluaba y cada vez costaba más comprar petróleo en esa moneda, era la inflación por subida de costes, la peor a combatir. Aumentó el desempleo, creció el déficit público, la balanza de pagos era negativa y las reservas de divisas se agotaban; el crédito a las empresas escaseaba. Todo ello ponía en peligro la estabilidad del proceso democrático de la transición ¿Qué hacer?

Adolfo Suarez utilizó su mayor arma la concordia y el pacto

Adolfo Suarez instó a su Vicepresidente económico del Gobierno, Fuentes Quintana, un catedrático economista de gran prestigio, a reunir los partidos políticos con representación parlamentaria y acordar con ellos un pacto para resolver el problema. Aplicó la técnica que nunca falló a Suarez mientras fue Presidente del Gobierno: la concordia y el pacto.

La CEOE se había fundado hacía muy poco y los sindicatos estaban organizándose después de haber sido legalizados; por eso fueron los partidos, y no las fuerzas sociales, las que pactaron ¿Qué?

Recorrer la espiral salarios/precios al contrario, bajándolos en lugar de subiéndolos

Muy sencillo de explicar, pero muy complejo de acordar: que los convenios colectivos fijasen los aumentos salariales en función de la inflación esperada por el Gobierno, que siempre sería menor que la anterior. Eso exigía restringir la masa monetaria, subir los tipos de interés del Banco de España (entonces el regulador). Así los precios bajaban. El primer año la subida salarial se fijó en el 22%, la inflación esperada por el Gobierno.

¿Qué pidió la izquierda a cambio? Para equilibrar la política de rentas el Gobierno se comprometió a aumentar los gastos presupuestarios en las llamadas partidas sociales (sanidad, educación, desempleo, asistencia social…). En Andalucía, por ejemplo, se instauró el PER (Plan de Empleo Rural).

La política del pacto social sobrevivió a la propia Presidencia de Suarez

En tres años la inflación dejo los dos dígitos y España se estabilizó. Cuando se produjo el Golpe de Estado de 1881 ya estaban consolidados la patronal y los sindicatos. Entonces firmaron el Pacto por el Empleo que algunos llamaron AES (Acuerdo Económico y Social) para relanzar la economía estabilizada. Adolfo Suarez ya no estaba en el Gobierno, pero su impronta sobre el Pacto aún duraba y se utilizó durante mucho tiempo. En 1984 se volvió a firmar otro pacto social.

La concertación social ha sido un deseo no siempre cumplido en la España democrática. Tanto que hace pocos días cuando en la Moncloa se reunieron con Rajoy los representantes de la CEOE, CC.OO., y UGT se han abierto esperanzas de recuperar el espíritu del pacto tan necesario en periodos de crisis. Al menos en la economía. 

J. R. Pin Arboledas

Profesor del IESE. Ex-diputado de la UCD