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Los puntos cardinales

Huracán capitalista en el Caribe

Julio 8, 2014

Los vientos tropicales del Caribe agitan tanto las palmeras como los modelos revolucionarios que han dado lugar a folklore romántico y merchandising. Es curioso que mientras algunos países de la vieja Europa parecen mirar hacia ideas de izquierda alternativa e incluso en los límites del sistema, en Cuba y en Venezuela se haya entendido que Francisco de Quevedo tenía mucha razón cuando sostuvo que “poderoso caballero es Don Dinero”. En el caso de la isla, los hermanos Castro han recibido con alborozo el regalo que les ha hecho Vladimir Putin en forma de condonación del noventa por ciento de la deuda que La Habana tenía contraída con Moscú desde los tiempos de la total subordinación a la superpotencia soviética.

El presidente ruso ha dado esa muestra de generosidad días antes de iniciar una gira por América Latina de enorme significado. Los valedores de Cuba saben que una economía que ha demostrado su ineficacia requiere de cierta conmiseración. En verdad, es una prueba de realismo. Además de Rusia, China y Japón también perdonaron la deuda, conscientes de que nunca podrían recuperar los préstamos. Cuba sabe que ya no puede aspirar más a la caridad, pero sí a renunciar a alguna de sus esencias revolucionarias y reclamar inversión occidental, principalmente europea, para lograr los dos mil millones de euros anuales que el país requiere para salir del ahogamiento. Raúl Castro ya ha enviado emisarios y, por ahora, respira tranquilo porque nadie en Washington haya desempolvado aún la Ley Helms Burton, que basaba su fuerza en las amenazas a terceros países que buscasen fortuna en la isla, por entender que esas operaciones escondían una forma subrepticia de ayudar a la consolidación del régimen.

Terremoto interno en Venezuela

A poca distancia, en un lugar también bañado por las aguas caribeñas, se vive un verdadero terremoto interno en las estructuras del poder. Nicolás Maduro decidía relevar a Jorge Giordani, el padre de la planificación económica de la revolución bolivariana, que no ha tenido reparos en difundir públicamente la gran cantidad de desavenencias en el seno del Gobierno. A Giordani le sustituye Ricardo Martínez, aunque el verdadero hombre de los números es Rafael Ramírez, otro firme convencido de que la realidad obliga a romper el aislamiento y abrirse a la inversión extranjera.

Como primer paso, Caracas se apresura al canje de diplomáticos con Estados Unidos en muestra de buena voluntad. Dicen en el Palacio de Miraflores que se trata de dejar claro el respeto mutuo entre ambos países. Y eso que Maduro ha denunciado hasta la saciedad las supuestas implicaciones de la CIA y la Administración norteamericana en intentos de golpe y asonadas para apartarle del poder. De modo que, como vemos, los vientos tropicales parecen arrastrar consigo alguna suerte de cambio que pasa porque tanto Cuba como Venezuela salgan del sueño de la historia y se pongan al día con el mundo. Sería fundamental saber qué movimientos se producen en el seno de ambos gobiernos, caracterizados por el culto al líder y por el silencio para los disidentes.

Ángel Gonzalo, Redactor Jefe Internacional de Onda Cero.