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¡Qué fuerte!

Hay donde meter mano

Enero 20, 2012

Veo la noticia que el sector del lujo español creció un 25% en 2011 y no me asombro en absoluto. El que es rico, sigue siendo rico a pesar de la crisis y sigue comprando dónde compraba y gastando lo que gastaba. Las ciudades están repletas de cochazos y los buenos restaurantes llenos hasta la bandera de lunes a domingo. Lo mismo ocurre con las estaciones de esquí de moda  o con las tiendas caras. El perfil de estos compradores no sabe de ajustarse el cinturón, de echar cuentas para llegar a final de mes o replantearse las vacaciones en el pueblo de los abuelos porque este año no hay para un hotel en la playa. Afortunados ellos y envidiosos los demás de su fortuna, en los dos sentidos de la palabra.

Cuando en algún país como Francia, EEUU e incluso España se ha planteado la subida de impuestos a los ricos, éstos ni se inmutaron, es más, incluso algunos declararon sentirse encantados, ya que no les afecta en absoluto a sus cuentas corrientes, bueno, cuentas no tan corrientes porque normales, normales, no son.

En España lo propuso el PSOE, seguramente para intentar ganarse así el voto indignado del españolito de a pie. Pero el PP no lo contemplaba en su programa electoral, como tampoco contemplaba la subida de impuestos al resto de los mortales y no lo ha cumplido así que, quién sabe si, un día de estos, nos sorprenden con la noticia. Porque mano hay que meter, y por muchos sitios. Ya han comenzado y esto tiene pinta de no parar para salir a flote como sea. La siguiente medida se la ha planteado el consejo de RTVE; una posible reducción de directivos para ahorrar. Es típico en toda empresa, la existencia de ciertos cargos de favor o inútiles. Son aquellos que están ahí, justo entre el poder real y la plebe, que sirven para… para… para nada, porque el que manda, manda y el que curra, curra.

Imagino que es a este tipo de puesto al que va a meter mano el Gobierno en la televisión pública. Estos señores/as que van a trabajar a las 10 de la mañana, con un coche que les lleva y les trae, algunos con chofer o escolta. A las 10.30h están tomando su primer café. Tienen una seudo reunión a eso de las 12h y a las 13.30h están saliendo por la puerta porque tienen una comida. Regresan tarde y, si lo hacen, a las 16.59 están con el abrigo puesto cerrando su despacho. Además de esto, se llevan una pasta alucinante.

Buena medida esta, cómo también lo es la de revisar y ajustar los contratos que, justo antes de las elecciones, se encargaron de renovar a las estrellas de la cadena. Unos sueldos astronómicos que ya los quisiera para si incluso el propio Rey. Si, además de esto, volviera la publicidad, sería ya el colmo de la perfección porque así, en lugar de tenernos eternos minutos con autopromociones, disfrutaríamos del ingenio publicitario de este país que es mucho y muy bueno. Eso si, siempre entre programa y programa y nunca interrumpiendo. Y de paso que vayan tomando nota las autonómicas porque falta nos hace.

Rosana Güiza
rguiza@extraconfidencial.com