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No me moverán

Hacienda y el INVA (Impuesto de Valor “NO” Añadido)

Enero 6, 2010

No estoy en contra del IVA. Pero sí contra la interpretación que hace Hacienda del mismo. Cuando empecé a facturar (¡inocente de mí!), pensaba que tenía que pagar el IVA cuando cobraba y descontármelo cuando pagaba. ¡Pero no! Hacienda me indicó que debía pagar cuando facturaba.
 
Entonces le pregunté: ¿Y si no me pagan? Hacienda me respondió: si usted demuestra que no ha podido cobrar, después de un juicio, se lo puede descontar. Mientras tanto, nosotros disfrutamos del ingreso, porque se supone que usted tiene un valor añadido.  
 
Contesté indignado: ¡Que coño (no me pude contener), añadido! Será no añadido, porque un moroso y, más aún, un impagado, me crean problemas y gastos. Respondió hacienda: Lo siento, pero España y yo somos así. De manera que este año, que ha aumentado la morosidad, estoy financiando a Hacienda y, además para pequeñas facturas no voy a ir al abogado, vale más el beso que el coscorrón ¡Que se queden con ello!
 

Facturas pro-forma

Por tanto, Haciendase debe estar lucrando de miles de facturas no cobradas. Principalmente, facturas de pequeños empresarios y autónomos a los que no les merece la pena ni el recurso a la Justicia (Justicia tardía no es Justicia, dice el refrán castellano), ni la diatriba con el inspector fiscal de turno.
 
Pero siempre hay gente lista. Un abogado me dijo: Pues en Italia las PYMES y los autónomos lo que hacen es “facturas pro-forma” y sólo cuando cobran las transforman en oficiales ¡Listos, como siempre, estos italianos! ¿No habrá españoles haciendo lo mismo?
 

Hacienda vampírica

 Sin embargo, en mi opinión, hay que hacer las cosas legales. En junio nos va a subir el IVA y también el INVA: Impuesto de Valor No Añadido (el impuesto sobre lo no cobrado). Así que se agravará la situación para las miles de PYMES y autónomos que están sufriendo la morosidad rampante. Sería de justicia que este impuesto tuviese efecto no según el “criterios de devengo”, que en contabilidad quiere decir cuando se emite la factura, sino el “criterio de caja” que es cuando se cobra. Ya se ha hablado de ello cuando se discutieron medidas para proteger PYMES y Autónomos.
 
Es lógico, aunque impresentable, que el PSOE no sea partidario de esta medida. Su Gobierno ha quebrado las cuentas públicas y necesita rascar de donde pueda. Pero el PP, CiU o el PNV, partidarios de la libre empresa, están calladitos. Sean valientes, hagan una proposición de Ley para que el IVA tenga el criterio de caja o, al menos, que las empresas puedan elegir el criterio que aplican a sus cuentas. Se lo agradecerán todos esos miles de pequeños empresarios, personas jurídicas o físicas, que se encuentran indemnes ante una Hacienda vampírica. Vampírica porque chupa la sangre de sus víctimas hasta matarlas o, peor aún, convertirlas en “muertos vivientes”, sin alma, que en el mundo de la empresa es la pérdida de la ilusión por el proyecto ante las cada vez mayores dificultades.
 
Al menos Drácula las dotaba de colmillos chupadores. Esta Hacienda ni eso.
 

José Ramón Pin es director de EMBA-IESE