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A renglón seguido

Hacienda: La mano que mece la nuca

Abril 20, 2015

No hay mal que cien años dure… ni hijo de madre que lo aguante, apostillaba alguien que, al parecer, había vivido una centuria como para poder contarlo. Pero esto no quita para que en ese plazo de tiempo no pueda acecharte más de una desgracia; buscada a través de la ambición o sobrevenida fortuitamente.

Después de verse involucrado en el uso de tarjetas con irregular e indecoroso ornamento fiscal de las mismas –difícil explicación y más que dudosa justificación ante el togado- y la salida a Bolsa del paquete accionarial de Bankia dirigido a los benditos crédulos clientes estafados con el contenido informativo de las cuentas de resultados ofrecidas por la entidad, el masculino roedor más conocido por los habitantes de chabolas y favelas, por apellido Rato, se ha está viendo involucrado en otro recorrido judicial.

Blanqueo, con brocha fina, de capitales

Un celoso puñado de funcionarios de Vigilancia Aduanera y de la Agencia Tributaria se ha hecho acompañar del barbirrucio ex-vicepresidente del Gobierno hacia sus pagos y dominios, en concreto: domicilio y despacho habituales; con una imagen que quizá no de la vuelta al mundo, pero que a la vuelta de la esquina está dando que hablar al mundo de la ciudadanía local: la de la mano –del agente- que mece la nuca del detenido al ser conducido, sin mujer y sin esposas, a un vehículo de la autoridad.

Como el valor en la poco educativa pero forzosa mili de antaño, se le supone la comisión de tres delitos de cuello blanco; o de cisne, dependiendo de la estación del tren climatológico del año: “blanqueo (con brocha fina) de capitales”, “fraude (no al judicial) fiscal” y “alzamiento (nacional o no) de bienes”. Todo un tres en uno para engrasar el nada oxidado patrimonio, fruto de una herencia –¡otra más!- que vendría gestionando de manera más o menos lícita.

Hablar con el micrófono de las urnas

Claro que… de casta le viene algalgo. O mejor dicho: de casa le viene al Rato: “Rato, ratero, igual que tu padre e igual que tu abuelo” –clamor popular frente a la sede de gaviótica arquitectura-, quienes ya estuvieron en entredicho en el manejo de los diferentes negocios familiares del siglo pasado, dando con sus huesos en el trono de la trena –padre y hermano-, y con los billetes, en concepto de multa, en las militarizadas sacas de la zona franca de la época.

Y a todo esto, ¿qué gaitas templan en el roncón del PP? Pues para Esteban González Pons “los del PP estamos mudos”. Que no se preocupe, que la masa de afiliados y simpatizantes hablará ante el micrófono de las urnas buscando el altavoz del castigo electoral de los suyos; ¡digo yo! Eso, por no hablar de las protestas y abucheos de los convecinos (barrio Salamanca) del investigado, que se manifiestan incómodos –algún votante habrá- con el pelaje del atormestado Rodrigo; y no es un reducto de titiriteros y perroflautas precisamente.

El haciendado Montoro (sucesor en la cartera de Figaredo) dice, en referencia a la investigación del hacendado, que el “interés general está por encima […] del amigo o enemigo”… A esto se le llama fuego amigo preparatorio del inquilinato, a corto plazo, del cenotafio del ex-ministro.

Las nulidades por la Rota y las punidades para Rato por los tribunales, que, de momento, pasan por la crionización de sus malos-bienes bancarios. La descosida avaricia sigue remedando, sin remedio, los imposibles remiendos del saco rato; digo… roto.

Paco de Domingo