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Mensaje en una botella

Hacer un Marjaliza o tener cara de gilipollas

Marzo 4, 2015

El doctor Bartolomé Beltrán condujo durante años un exitoso programa en Antena 3 de Radio que llevaba por nombre La salud es lo que importa. Además de ser pionero en la información sanitaria audiovisual, Doc supo atinar con la frase empleada para el nombre del espacio. Porque esa frase representa una verdad universal: si no tenemos salud, el resto importa poco o nada. Todavía se lo recuerdo cuando nos vemos en Onda Cero, donde ahora conduce el programa En buenas manos.

Cuántas veces, amables lectores, habrán pensado ustedes algo parecido al comprobar que los números del décimo que han comprado se parecen como un huevo a una castaña al número premiado de la lotería. Da igual que sea un sorteo semanal, extraordinario, el de Navidad o el de El Niño: siempre ocurre lo mismo. La diosa Fortuna, que según la mitología romana distribuye los bienes y los males; no ha encontrado un momento para acordarse de ustedes en el sorteo de la lotería. Algo parecido a lo que le ocurrió a Jordi Pujol, que no encontró un momento para pagar los impuestos de su fortuna oculta en el extranjero: sólo tuvo treinta años de tiempo y no supo encontrar el momento de soltar la pasta a Hacienda.

David Marjaliza, supuesto cabecilla de la Operación Púnica, ganó en ocho ocasiones otros tantos premios de lotería entre diciembre de 2002 y marzo de 2004. Así consta en la inspección tributaria llevada a cabo por el Ministerio de Hacienda. Es decir, que a Marjaliza le tocó la lotería ocho veces en 16 meses. El promedio es demoledor: un premio cada dos meses. 

Venga trabajar y venga trabajar

¿Cómo es posible que usted siga comprando lotería y el premio mayor que haya pillado apenas le haya dado para pagarse unas cañas? Bueno, a lo mejor ha pillado algo más: pero, ¿repitió el pellizco dos meses después? Es posible que usted no juegue nunca porque la lotería le trae al pairo: probablemente haga bien, porque al final se lo lleva todo un Marjaliza de la vida. Pero hay algo aún más inquietante: ¿cómo es posible que yo tampoco haya pillado ni un mísero euro jugando a la lotería? No sé a ustedes, pero a mí se me acaba de quedar una cara de gilí que no puedo con ella. Sólo veo dos opciones posibles a partir de ahora: hacer un Marjaliza o tener cara de gilipollas.

Usted, dale que te pego todo el día, venga trabajar y venga trabajar como sea para intentar salir adelante… y la diosa Fortuna haciéndole una pedorreta. Pero seamos francos. Bueno, mejor seamos sinceros. Usted no es egoísta y, por tanto, no necesita hacer un Marjaliza. Le basta con pillar un pellizco de una sola vez. Una coincidencia en los números de lotería sería suficiente. Hay que ver con qué poco se conforma usted.

La lista de personajes públicos a los que ha tocado la lotería en España ha ido conociéndose con el paso de los años, de manera que ya es tan pública como esos personajes. Les imagino informados de cómo han sido descubiertos algunos sistemas de blanqueo de dinero muy sofisticados, elaborados a base del detergente quitamanchas de los premios de lotería. Pero es mejor no pensar en ello, no vaya a ser que la cara de gilipollas se extienda entre los lectores de este artículo. Sálvese si puede.

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero