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Atando cabos

Hacer el ridículo

Septiembre 26, 2012

Finales de septiembre de 2012 en España. Deberíamos hacer un esfuerzo por dejar de hacer el ridículo. Mientras la crisis económica no mejora y el Gobierno de Rajoy se faja por cumplir el déficit y evitar el rescate, lo que se observa fuera de nuestras fronteras son imágenes de cargas policiales, manifestaciones, Cataluña que no se define si exactamente si quiere ser España, o de qué manera, o qué quiere ser. Elecciones en el País Vasco con la posibilidad de que gobiernen quienes aún siguen sin condenar el terrorismo. Insultos, agresiones, rescates, cartas del Rey, independencias…

Luego nos quejamos, con razón, con mucha razón, que el New York Times o que la prensa internacional publique fotografías o informaciones manipuladas sobre la realidad de nuestro país. Unas fotos, por cierto, de gente buscando en la basura, o personas sin dentadura pidiendo limosna, o gente descalza por la calle. Unas fotos que también se podrían hacer perfectamente en New York, en Londres, Berlín o París. Pero a pesar de que esa no es la realidad, a veces nos empeñamos en hacer las cosas de la peor manera posible. El surrealismo político-institucional-callejero que vivió España el pasado martes no tiene precio.

 Madrid, Barcelona y Sevilla.

En Madrid, miles de manifestantes, mitad dignos “indignados”, mitad provocadores de extrema izquierda, pretendían nada menos que llegar hasta las puertas del Congreso de los Diputados. La Policía respondió a la retirada de las vallas de seguridad y al lanzamiento de piedras y botellas. Respuesta, alboroto, violencia y portadas al día siguiente de los principales diarios internacionales. Acumulando mala imagen.

En Barcelona, prácticamente a la misma hora, y visto fuera de España, resulta que un presidente de una comunidad autónoma, pero que él dice que es presidente de una nación, convoca unas elecciones en forma de plebiscito para saber si Cataluña quiere ser exactamente España, o de qué manera, o qué quiere ser. Eso sí, el mismo día que Artur Mas anuncia una consulta para la autodeterminación le pide a España un rescate de 5.000 millones de euros porque no tiene para pagar las nóminas a final de mes. Fuera de nuestro país no dan crédito. Mientras se pide más Europa, en España, hay cada vez menos España.

Y Sevilla. También en el mismo día. Andalucía pidiendo otro rescate, y también cercano a los 5.000 millones de euros. Los amigos de los socios de los que gobiernan en Andalucía son los que se dedican a asaltar supermercados y hoteles con la justificación o el silencio cómplice de la clase dirigente andaluza.

España a finales de septiembre de 2012. Deberíamos hacer un esfuerzo por dejar de hacer el ridículo.

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio