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Mensaje en una botella

Gasol, Nadal y los políticos

Septiembre 22, 2011

Nuestras selecciones nacionales de baloncesto y tenis  son un ejemplo para todos los españoles. Son ejemplares su lucha, su sacrificio, su capacidad para no dar una bola por perdida, su compañerismo y su entrega hasta el último minuto de la contienda. Como suele ocurrir en estos casos, los políticos corren que se las pelan para exhibir su felicitación a los campeones de Europa de baloncesto y a los semifinalistas de la Copa Davis de tenis. Y quizá en precampaña, corren que se las pelan… un poco más.

La loca carrera de la precampaña hace que todo suceda más deprisa de lo normal. “Las elecciones del 20-N llegarán dentro de menos de dos meses y yo con estos pelos”, piensan muchos de los candidatos que van a jugarse el contrato de cuatro años que otorga las urnas. Cualquier recurso es bueno para asegurarse la contratación. O, al menos, para tener más opciones de conseguir el contrato cuatrienal.

 

Sí, sí, de España

 

Hemos visto, oído y leído felicitaciones de los políticos a nuestros baloncestistas y tenistas ejemplares. Se les ha llenado la boca glosando las virtudes de nuestros deportistas y se nos han llenado los ojos de lágrimas al ver a estos mozalbetes dejándose la piel por defender los colores de España. Sí, sí, de España, esa nación a la que representan y a la que defienden con orgullo. Piensen como piensen. Voten a quien voten. Representan y defienden a España.

También representan y defienden a España los políticos que ocupan los 350 escaños del Congreso de los Diputados. Aunque haya independentistas y nacionalistas sentados en el hemiciclo, trabajan al servicio del Parlamento español. Así es la Democracia. Así es la libertad de defender los ideales mediante la palabra en la sede de la soberanía popular. Pero, ¿representan y defienden a España los diputados que asistieron a la última sesión de control al Gobierno de la presente legislatura?

 

¡Sálvese quien pueda!

 

Este miércoles seguí la transmisión de esa sesión parlamentaria a través del Canal 24 Horas y asistí atónito a una escena espeluznante. Después de que Mariano Rajoy preguntara y José Luis Rodríguez Zapatero respondiera, se afanaba Carlos Floriano en que respondiera Miguel Sebastián. Fue entonces cuando el plano que ofreció el realizador delató a sus señorías. El diputado del PP se empleaba a fondo preguntando al ministro del PSOE ante un hemiciclo casi desierto. Ni siquiera José Bono seguía al pie del cañón presidencial.

El hemiciclo era como un barco que hacía aguas, del que habían huido todos sus tripulantes al grito de ¡sálvese quien pueda! Allí no quedaba ni el apuntador. ¿Dónde estaban esas virtudes de nuestros deportistas que tanto admiran nuestros políticos? ¿Por qué no predicar con el ejemplo y demostrar que, al igual que nuestros baloncestistas y tenistas, su lucha, su sacrificio, su capacidad para no dar una bola por perdida, su compañerismo y su entrega hasta el último minuto de la contienda?

Hacen falta más españoles como Gasol y Nadal. La Democracia española los necesita. La política española requiere urgentemente de más gasoles y nadales. Sobre todo ahora, en estos tiempos en los que los ciudadanos necesitamos dirigentes que sepan sacar a flote este barco llamado España sin que tengamos que gritar ¡sálvese quien pueda!

 

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

@juandiguerrero