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Mi Tribuna

Francisco Nicolás, ese pequeño INcreíble

Noviembre 23, 2014

Pablo Iglesias y Francisco Nicolás son los personajes mediáticos del momento en nuestro país. Al primero se le conocen sus intenciones políticas, su mensaje y la transformación que ha tenido su formación. Porque Podemos, no nos engañemos, ya es un partido más de esa casta que tanto repudian sus corregionarios. Ya tienen una estructura como la de los demás, con un secretario general aupado por una amplia mayoría. Pero también sufren su primer escándalo conocido con el asunto de la beca a Errejón. Lo peor que le puede pasar a Podemos es etiquetarles como uno de tantos y, no duden, van camino de ello. No sé si esto de Errejón será como el principio del fin, pero al menos ha provocado las primeras fricciones en Podemos. Aunque para provocación, la aparición pública del pequeño Nicolás que ni por asomo responde a este perfil de friki que quisieron acuñar a los inventores de Podemos para desprestigiar su invento.

Francisco Nicolás ha salido de su escondite provocando reacciones en Gobierno, CNI y hasta la Casa Real. Todos han desmentido las relaciones que el joven atribuye a sus actividades pero, lejos de amilanarse, su exposición pública ha venido acompañada de nombres y apellidos. Además, si me lo permiten, con una puesta en escena nada desacompasada. Quiero decir, Francisco Nicolás sabía de lo que hablaba.

¿Mundo irreal?

Otra cosa es que todo forme parte de un mundo irreal con una imaginación inconmensurable. Si fuera así, este chico no es un jeta, es un crack. Pero hay cosas que no encajan en toda esta apasionante historia digna de un guión peliculero. Si esto no fuera España y se hubiera descubierto en Estados Unidos ya estaría en manos de las principales productoras de Holywood.

Francisco Nicolás tenía creada su película, pero con alguien detrás para sujetar semejante trama o farsa, lo que prefieran. Demasiada capacidad de invención, se supone, en un joven de apenas veinte años que es capaz de analizar el problema del referéndum catalán desde un punto de vista más lógico que algunos políticos profesionales. Demasiada, repito, sería su supuesta verborrea para enlazar reuniones, contactos, negociaciones y todo lo que le preguntaron en los medios que le han abordado este fin de semana, sin demostrar un talante fantasioso. Es más, creo que toda esta exposición mediática ha revalorizado su imagen.

Ahora tengo más claro que este tinglado del pequeño Nicolás estaba soportado por alguien. No sé si era del CNI, del Gobierno o de la Casa Real que, de manera apresurada, emitieron comunicados aclaratorios para negar cualquier relación con el chico. Lo que me asalta de manera pavorosa es la pregunta que muchos españoles se hacen después de haberle visto, escuchado o leído: si con tantos detalles, tantos nombres propios, tantos datos concretos, Francisco Nicolás sigue libre es que aquí pasa algo raro, raro, raro…

 
Félix-Ángel Carreras
Director de TRIBUNA VALLADOLID