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Otras opiniones

Frágil

Abril 11, 2010

Despacio… como la brisa acaricia la hierba, las flores moviéndose a su paso, las amapolas se tambalean. Esa fragilidad que desprenden, tan sólo con tocarlas se echan a perder. Vuelan sus pétalos, sopla, sopla con más intensidad. Hoy soy un molinillo de viento. Basta una palabra tuya para esparcirme, desbordarme.

Estoy en la palma de tu mano como un pequeño montón de arena, haces conmigo lo que deseas. Tal vez porque lo sabes, sabes que me tienes. Cuatro pétalos tiene una amapola, a cuatro pétalos me reduzco. Cuatro veces escuché de tus labios un “te quiero”, cuatrocientas desee escucharlo.

Tan sólo has de cerrar los ojos, un instante basta para que escuches el murmullo del silencio, de las hojas al moverse. Todo tiembla. ¿Puede una margarita responder a mis preguntas? Nostalgia, amor y dudas.

Imagina que soy un Bella de noche, flor en forma de trompa Son las diez, la luna me observa. Hora de abrirse, de mostrarse. Pero trátame con delicadeza. Recuerda que hoy hablamos de fragilidad.

Quiero ser una flor para conocer la ansiada sensación de estimular tus sentidos. Deleitarte sutilmente, conquistarte por la vista y el paladar. Pues a veces creo que es mi última esperanza.

Acaricia mis senos, rodéalos con la yema de tus dedos como si fuesen margaritas rosadas. Quizás puedas embriagarte con su aroma si te acercas ligeramente. Deshójame, con ternura. La orquídea arde sin que puedas darte cuenta.

Recorre el montículo que es mi vientre, cubierto de rosas. La textura es similar, pero no temas, no sentirás las espinas. Tan sólo son pétalos, pequeños fragmentos de la diosa del amor. Suave y exquisito escenario.

Desciende un poco más, la pequeña orquídea está impaciente. Trátala como tú sabes, es demasiado sensible, así como única. Una de las más apreciadas, con sus formas voluptuosas.

Estás en el punto álgido, el detonante del placer. ¿Eres capaz de oler todo esto? Estoy en tus manos.

Hay algo extremadamente importante, no olvides regarme. Ahora que soy una flor, me marchitaré como tal.

Llámame absurda, pero una flor representa exactamente el amor de una persona por otra.

Mary Lou

marylou@extraconfidencial.com