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A renglón seguido

Forrados con los aforros ajenos

Octubre 26, 2011

El dinero público que es de todos, mayor de edad y autorizado para casi todos los públicos, ha protagonizado un nuevo teatral estreno sobre el escenario de las manos privadas… pero de escrúpulos de cualquier tamaño de patio de conciencia.

Días atrás, Novacaixagalicia ha liquidado con mucho interés y más capital a diez ex-directivos salientes, disparándoles con muy bien tino a la cartera por importe de 40 millones de euros. No sabemos cómo han podido “dar en el blanco” dado que paradójicamente sus contratos son blindados; claro está que sus hábitos, no costumbres, de seda no.

Sin condena ni pena

Cabe la sospecha de que estos señores/as no anduvieran descalzos, pero por si no fuera así, ya pueden caminar a gusto hasta el final de su vital trayecto. Mientras, la entidad tendrá que tener los arrestos suficientes –no de calabozo, ¡una lástima!-, para explicar a sus impositores, clientes y amigos las razones morales y legales, por las que ha premiado a sus empoltronecidos con semejante cantidad en concepto de diversas labores y servicios mal prestados -como se hizo con el dinero-, toda vez que para seguir funcionando, recibirá una inyección de revitalizador plasma eurístico.

A su vez la CAM, para no hacerle un feo corporativo a su homóloga gallega, ha guapeado con 13 millones de brillantina monetaria y por los mismos motivos de empresa, las cuentas poco corrientes de sus ex-representantes, cuando habrá que volver a apoquinar más cuartos a la institución de los “ex” de “tres al cuarto”.

 A la vista, no de cuentas, sino de los acontecimientos, en el primer caso se han forrado con los aforros  de los recursos ajenos y que se han convertido en propios, lo cual es impropio de cualquier ética sensata.

Haciendo caja sin pudor

En el segundo, caja alicantina, se han llevado crudo lo que se cocinaba en los fogones del Consejo de Administración con la legal connivencia de los consejeros, que se sirven a sí mismos como comensales del contante y sonante festín. Mientras, responsabilizan a MAFO (Gobernador del Banco de España) de lo sucedido, puesto que conocía sobradamente, curiosamente  en época de escasez, el contenido de los contratos e indemnizaciones, si bien el Instituto Emisor arguye en su defensa, que no tiene competencias para decidir sobre la conveniencia o no de las retribuciones; parece que la responsabilidad de las decisiones recaería sobre los acolchados hombros de los Presidentes de las respectivas Comunidades   Autónomas.

Sea como fuere, y en el interim, algunos han ido haciendo caja -que no empresa-, sin dolerles “prendas”(del Monte de Piedad); para más inri lo han hecho efectivo con cajas … pero de las destempladas y sin más gaitas que templar, llevando el agua de los estalvis a la acequia de su albufera.

Visto  está que al olor del dinero, nadie “le hace ascos”; ni le produce náuseas, por más que los medios para conseguirlo sean vomitivos y más que de dudoso gusto. Buen provecho a los aprovechados que se sientan a esas mesas de CAMilla con tufo de tiraboleiros de lo ajeno.

Paco de Domingo