Menú Portada
Los puntos cardinales

Flores europeas para Barack y paño de lágrimas para José Luis

Mayo 24, 2011

El Barack Obama que hoy pasea por Londres es un hombre nuevo, en términos de solidez política. El presidente de los Estados Unidos recibe en la capital del Támesis un trato que la Corona solo dispensa a unos cuantos elegidos, como lo demuestra la intervención ante las cámaras de los Lores y los Comunes.

Ingleses y americanos se denominan a sí mismos “primos”, una forma de testimoniar su parentesco colonial y cultural que, a lo largo de la historia, se ha saldado con apoyos mutuos de diversa índole. La primera potencia tiene en el Reino Unido a su aliado más fiel, y así ha quedado recientemente demostrado en las dos guerras de Irak o en Afganistán. Por eso, en esta ocasión, el dúo anglosajón transatlántico cobra mayor vigor en un asunto que preocupa a todas las naciones occidentales. Barack Obama pisa Europa después de haber hecho una muesca en el revólver tras cobrarse la vida de Bin Laden en Pakistán, y en el momento en que las relaciones entre Islamabad y Washington están al borde de la demolición. De hecho, en las últimas horas, un tribunal de Chicago ha estudiado las acusaciones relativas a la más que probable participación del ISI, -el Servicio de Inteligencia de Pakistán- , en los atentados de Bombay de 2008. En el Reino Unido viven casi ochocientos mil paquistaníes y el número de mezquitas y escuelas de adoctrinamiento radical islámico en el país sigue siendo un misterio. En este ámbito, la cooperación británica resulta determinante para evitar que el pulpo extienda sus tentáculos de terror. Otro aspecto prioritario en esta etapa londinense será la crisis de Libia y las incongruencias que el caso Lockerbie ha sacado a la luz entre los políticos ingleses.

Acabada la visita a Londres, Obama cruzará el Canal de la Mancha y se trasladará a la elegante ciudad francesa de Deauville para sentarse en la mesa de las ocho potencias mundiales que Nicolas Sarkozy ha preparado al efecto. Y desde allí, fin de trayecto en Polonia, un Estado siempre en primer tiempo de saludo que desde la caída del Muro y, sobre todo, a lo largo de la última década, ha planteado su relación con la Unión Europea como si fuese otro estrella más de la Unión.

Así que Barack y Michelle se subirán al Air Force One y regresarán junto a Sasha y Malia. Y aquí, desde un palacio a la entrada de Madrid junto a la Nacional VI, alguien mirará el cielo con ojos tristes y gesto contrito. Duelen demasiado las heridas del domingo y José Luis sabe que ya no habrá más posibilidad de conjunciones estelares, esa nueva forma de relación bilateral acuñada con sobredosis de entusiasmo por Leire Pajín.. Ya solo resta comprobar cómo su admirado amigo americano va cosechando aplausos y cariño multitudinario por donde quiere que pase, mientras nuestro hombre intenta recuperarse de los daños provocados por la explosión no controlada de las urnas.

Ángel Gonzalo, Redactor Jefe Internacional de Onda Cero.