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No me moverán

¿Fin de ciclo?

Junio 28, 2011

La política española muestra agotamiento ¿Y la economía? Parece que también ¿Estamos en un fin de ciclo? Fui protagonista de la transición (Diputado de UCD entre 1977 y 1982). Estoy orgulloso de lo que hicimos; su impulso ha durado casi 35 años. Pero, ¿se agotó la energía que liberamos con la entrada en la democracia? En el 2000, y por primera vez en siglos, España no llegó tarde a una apuesta europea: el euro. Además de salir a Europa, hemos salido al exterior. Ahora tenemos empresas multinacionales a nivel mundial. Sin embargo, últimamente parece que nos estamos quedando rezagados.

Nuestra economía lleva perdiendo competitividad varios años. El informe de comentarios de coyuntura económica del IESE de junio muestra que desde 1999 hasta 2010 el coste laboral unitario ha subido un 34%, mientras en Alemania lo hizo en solo el 6%. Cada vez somos más caros y nuestra calidad no aumenta. El diferencial de interés respecto al bono alemán superó la pasada semana los 280 puntos. Los inversores internacionales desconfían de nuestra economía.

Signos preocupantes

En política no hace falta comentar el deterioro de la situación. Según el barómetro del CIS de abril, más del 75% de los encuestados calificaban la situación política de mala o muy mala y sólo el 6% de buena o muy buena.

Pero, además de la macroeconomía y la política, la situación empresarial empieza a dar signos preocupantes. Este mes se presentaron varios síntomas en la gran empresa: a) El mayor banco del país sólo colocó la mitad de una emisión de 1000 millones de euros en bonos que titulizan créditos a Comunidades Autónomas; b) La mayor empresa de comunicaciones fue incapaz de sacar a bolsa una filial y retira la oferta; c) esa misma compañía anuncia un ERE en España en el peor momento, con un paro de 5 millones y las finanzas públicas exhaustas, su imagen se deteriora; y d) Los bancos derivados de la reforma de las Cajas, con la excepción de la Caixa, observan con preocupación su salida a bolsa y hacen descuentos significativos para colocar las acciones. Son síntomas que desprenden un olor preocupante; es como si los grandes capitanes de empresa española estuvieran perdiendo el olfato.

¿Agotamiento generalizado?

¿Será que no sólo la clase política, sino también la vanguardia empresarial están dando muestras de agotamiento? o ¿es un agotamiento de la sociedad en general?

Sólo parece salvarse del desolador panorama actual el deporte y… no todo. A pesar de la copa mundial y el campeonato europeo sub21 muchos clubs de futbol muestran debilidades financieras que, tarde o temprano, afectarán a la calidad deportiva ¿Qué ha pasado con aquellos ‘japoneses o alemanes del sur’ con que se nos calificaba en los años noventa por parte del resto de los europeos?

He leído que algunos escritores empiezan a asimilar la situación al trauma del 98, cuando España perdió sus últimos baluartes coloniales a finales del siglo XIX. Afortunadamente hay diferencias: estamos en la Unión Europea y el país es distinto. Pero, con todo, hay un cierto tufillo de ‘fin de ciclo’ ¿O, no?     


Profesor del IESE, Titular de la Cátedra de Gobierno y Liderazgo en la Administración Pública.