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¡Qué fuerte!

Feliz verano gobernado

Julio 1, 2016
verano

Vivimos en una época en la que nadie está a gusto con nada y nos quejamos por todo. Entiendo que la falta de conformidad, la desazón o el hastío con uno mismo provoca ese malestar general con todo lo que nos rodea. Las redes sociales son las que hacen partícipe a la sociedad del estado de ánimo del ciudadano que, últimamente, lo que más le preocupa es la política, -porque España ya no está en la Eurocopa, que si no sería este nuestro principal problema y asunto del que ocuparnos, las cosas como son-. En realidad no veo otra preocupación mayor, -quitando la del terrorismo islámico internacional-, que colme las charlas entre amigos o compañeros estos días.

Y, sinceramente, lo que más asusta es el rencor que rezuma el ciudadano de a pie que está descontento con el resultado electoral. Entiendo perfectamente que los de una parte entren en un estado casi de ira por la falta de entendimiento por lo que ha votado la otra parte, mayoría esta vez. Igual que cuando ha ocurrido al revés. Ninguno de los dos partidos que ha gobernado España está libre de tirar la primera piedra en cuanto a corrupción, sea  por cantidades de euros o de casos. Todos han tenido y tienen por qué callar. Por eso, cuando ganaba uno, los del otro bando se ofendían y viceversa.

Camino al gran pacto

De lo que si estoy contenta, y lo digo abiertamente, es de que Podemos no haya logrado sus objetivos, aunque, realmente me sigue preocupando que haya gente que haya votado a un partido que apoya a una dictadura y, sobre todo, que hayan votado a un partido que defiende sin tapujos el terrorismo de ETA. Tengo la sensación de que tantos años de barbarie terrorista sufrida en este país no han servido de nada y les ha salido gratis a los malos. Las víctimas están completamente olvidadas y despreciadas por estas nuevas generaciones de políticos a los que parece no importarles que hayamos vivido con miedo durante tantos años por si “nos tocaba”. Aun así, me alegro de que no haya mayorías absolutas y ojalá se alcance un gran pacto entre PP y PSOE para que unos se controlen a otros y no haya tanto mangoneo y choriceo como ha habido hasta ahora. De ilusión también se vive, ¿no?

Ojalá que a la vuelta de las vacaciones, mientras nos remojamos en la playa o descansamos en la montaña, mientras recorremos la geografía mundial o nos quedamos en casa tranquilos, los políticos hayan sido coherentes y nos regalen un gobierno que luche por nuestros derechos y cuide al ciudadano, que es de lo que se trata. Ojala… ¡Feliz verano!

Rosana Güiza

rosana@rosanaguiza.com