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¡Qué fuerte!

Eurovisión ya no es lo que era

Mayo 24, 2012

El Festival de Eurovisión ya no es lo que era. Recuerdo aquellos años en los que los frikis eurovisivos nos juntábamos una noche primaveral de sábado para disfrutar de canciones, hacer apuestas, apoyar a nuestro país y de paso pasar un rato agradable entre amigos. Ahora esto ha decaído mucho y son pocos los que se organizan ya para celebrar y disfrutar como se hacía antes. La verdad es que se ha convertido, desde hace ya unos años, en un festival más bien de frikis que de canción seria. No recuerdo exactamente, pero mucha culpa de la decadencia de esto vino justo después de que Rosa perdiera. Ganadora de Operación Triunfo, la Rosa de España, no pudo conseguir por fin el primer puesto después de que toda España estuviera pegada al televisor y con todas las esperanzas puestas en ella.

El monopolio del Este

Pero los países del este hacen que ya nadie tenga posibilidades de ganar y han conseguido quitar las pocas ganas que quedaban de Eurovisión. Después de la gran decepción vino, como decía, el frikismo, exaltado sin duda alguna por nosotros mismos y aquel Chiquilicuatre que no hizo otra cosa más que ridiculizar el concurso y reírse de todo el mundo. Después de aquello no creo que nadie nos tome ya en serio. A partir de ahí, todos los años algún país da la nota. Este año le toca a Rusia. Lleva al concurso a un grupo de ancianas desdentadas que se lo pasan bomba en el escenario y hacen de todo menos cantar. Eso si, producen ternura y sacan una carcajada, lo que les ha dado el pase a la final.

Lo siento muchísimo por Pastora Soler, gran artista a la que admiro profundamente, pero se ha equivocado aceptando este reto. Todos los países que acaban en “an” se darán los puntos entre ellos y los demás nos quedaremos como siempre, con el “participar es lo importante” y “ha sido una experiencia maravillosa”. Motivo de sobre y más que suficiente para que TVE debiera ir pensando ya en abandonar y desistir de esta experiencia tan maravillosa porque supone un gasto innecesario que no nos lleva a ningún sitio. Si perdemos será eso, un gasto más, y si ganamos, ¡Dios mío!, si ganamos seguro que se prepara aquí un festival por todo lo alto, un derroche para demostrarle a Europa que no estamos tan mal y que somos los mejores. Pues casi mejor que no ganemos, porque no está la cosa para gastar dinero en tonterías.

Rosana Güiza
rguiza@extraconfidencial.com