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Atando cabos

ETA: un asunto menor

Enero 8, 2012

El pasado día 7 de enero se volvieron a manifestar miles de personas en las calles del País Vasco exigiendo la amnistía de los presos de ETA y un dialogo “serio” del Gobierno español y francés con la banda terrorista. Es decir, más de lo mismo y ninguna novedad sobre un asunto que actualmente es la sexta o la séptima preocupación de los españoles según el CIS. La misma monserga que afortunadamente ocupa cada vez menos espacio en los medios de comunicación y donde la mejor noticia, en este momento, es que no haya noticia. En otro momento y en otras circunstancias estaríamos esperando, ansiosos, y con incertidumbre, una respuesta del Gobierno, del ministro del Interior o del propio Presidente ante una nueva demostración de fuerza en la calle de la izquierda abertzale. Ahora es un asunto menor.

El nuevo Gobierno de Mariano Rajoy lo tiene muy claro en este sentido. Fue ETA la que decidió parar y es ETA la que debe anunciar su desaparición y entrega las armas. Eso no se ha producido. Por mucho que algunos se empeñen, la banda terrorista es la que está otra vez supervisando “el nuevo escenario” para la resolución del “conflicto”. Las mismas palabras, los mismos protagonistas y las mismas amenazas. Solo que en esta ocasión la repuesta es la indiferencia. Partiendo de esta premisa, el Gobierno, sabedor de que en este asunto le apoya la inmensa mayoría de los españoles, se limita a decir que contra ETA la única fórmula en este momento es “Ley y Estado de derecho”.

Lo que realmente quieren es una amnistía general y no el acercamiento

Durante la última manifestación, los gritos en favor del acercamiento eran en realidad exigencias en favor de la liberación. Y son cosas muy diferentes. Durante el año 2011 más de cien etarras han sido acercados a cárceles cercanas al País Vasco. Los que cumplían los requisitos. Los reclusos con alguna enfermedad, los que habían cumplido gran parte de su condena, o los que manifestaban arrepentimiento. El acercamiento es la única herramienta legal del Gobierno en la lucha contra ETA. Todos los Gobiernos han utilizado el acercamiento, y lo seguirán haciendo. Pero en realidad, lo del acercamiento es la excusa para el resto de exigencias. Una excusa elegida porque es la que más “comprensión” recibe por parte de algunos ciudadanos quienes rápidamente reaccionan diciendo que “lo único que piden es estar cerca de sus familiares”, o se preguntan cómo se pueden negar a que estén mas cerca de casa”. Pero nuevamente la realidad de la “organización” es bien diferente. La mayoría no piden que a su familiar lo trasladen de Badajoz a Burgos, o de Jaén a Vitoria, lo que piden y exigen es que los dejen en libertad. Una amnistía olvidando los más de cuarenta años de terrorismo y sin necesidad de pedir perdón a las víctimas.

Los últimos datos de la Fiscalía de la Audiencia Nacional aseguran que el 40% de los asesinatos de ETA siguen impunes, sin autor conocido ni sentencia condenatoria. Y si nada lo remedia, otros nueve crímenes se sumaran este año a los 134 casos ya prescritos, sin que sus responsables lo paguen en la cárcel. La multitud que se manifestó el pasado sábado en Bilbao ignoró estas cifras, al igual que las peticiones, que también las tienen, las miles de víctimas del terrorismo que no exigen venganza, sino justicia.

Con todo, en esta ocasión, hay un Gobierno que ya ha dicho claramente que ni dialogará ni negociará absolutamente nada con la banda terrorista, ni habrá amnistía de ni ningún tipo. Todo ello hasta que ETA desaparezca. Y cuando desaparezca, no habrá que negociar nada con alguien que no existe. Será entonces, y sólo entonces, cuando el Gobierno aplicará otra política contra “aquello” que tanto daño hizo, pero que dejó de existir.

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio