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Atando cabos

ETA. 21 de septiembre

Septiembre 3, 2012

Retengamos esta fecha: 21 de septiembre de 2012. Advierto que, de momento, nos movemos sólo en el terreno de la hipótesis. Pero es una hipótesis que al día de hoy manejan los servicios de información de la Policía, de la Guardia Civil, los servicios de inteligencia, y el Gobierno. El 21 de septiembre ETA puede anunciar su disolución definitiva y la entrega de las armas. Esto lo explicaría todo; por lo menos para la gran mayoría. Cuando he preguntado si esta aseveración en forma de hipótesis está basada en algún dato real, alguna información concreta, la respuesta también ha sido contundente: si. Aunque sin ningún añadido más. Habrá que esperar, pero este sí sería el final del final.

Lo del día 21 de septiembre es por aquello de la simbología de las fechas que tanto gusta y le ha gustado a la banda terrorista a lo largo de su historia. El pasado año 2011 decidió esperar al 20 de octubre para anunciar el cese definitivo de la actividad armada, un mes antes de las elecciones generales que se celebraron el 20 de noviembre. Ahora, supuestamente, elegirían la fecha del 21 de septiembre, un mes antes de las elecciones en el País Vasco. Sin duda, sería un golpe de efecto que llevaría consigo el ascenso de la coalición EH-Bildu, podrían incluso ganar las elecciones, pero se acabó. Ya sólo dependerían de su gestión, ya no tendrían detrás, al lado, o delante una banda terrorista marcando la pauta o apuntando con la pistola. Sería el final, y ese sería el único precio “moral”. El observar repugnantemente como Bildu obtiene su mejor resultado electoral. Pero nada más. Ni amnistía, ni negociación, ni Navarra, ni Euskadi independiente, ni nada de nada.

Sería la única explicación sobre el comportamiento del Gobierno en el caso Bolinaga

Y ahora añado. Si todo esto ocurre, sería la única explicación sobre la actitud del Gobierno, y el comportamiento del actual ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. Esta sería la única justificación ante los planes dudosos y sin demasiadas explicaciones de unas medidas impopulares. La explicación a un plan de reinserción de presos de ETA sin justificación, o a una estrategia inexplicable para que regresen los etarras huidos. Sería la única explicación sobre el comportamiento del Gobierno en el caso Bolinaga. O estamos ante el ministro del Interior más irresponsable de la historia democrática de nuestro país, algo que me cuesta creer, o todo está decidido.

No hay que olvidar las últimas declaraciones que hizo el ministro hace dos meses y que nos pusieron sobre la pista del mayor acontecimiento que se haya producido en nuestro país en la lucha contra el terrorismo. El ministro dijo literalmente: Tengo la absoluta convicción, basándome en los datos que tenemos, que la disolución de ETA está más cerca que lejos”. El ministro habló de “absoluta convicción”, habló de “datos” y habló de “disolución. El propio Jorge Fernández explicó, en su momento, en sede parlamentaria, lo que significa disolución: “no solo que cesa definitivamente su actividad terrorista sino que deja de existir como organización y que desmantela todas sus estructuras“. Todo esto está cerca, según el ministro. De ser así, ésta sí sería la definitiva. Aquí sí estaríamos hablando del verdadero final y, sobre todo, de la verdadera derrota del terrorismo. Lo contrario, el que no sea cierto, o hayan fallado todas las informaciones, no me entra en la cabeza, porque simplemente estaríamos hablando de la mayor irresponsabilidad de un cargo público en el ejercicio de sus funciones.

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio