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Mensaje en una botella

Estresados por Twitter

Abril 24, 2013

La vida entera cabe en los 140 caracteres de un tuit. De un tuit… detrás de otro, naturalmente. Porque es imposible aprehender el universo de sensaciones que componen eso que llamamos persona y resumirlo en 140 signos de escritura. Mas, aunque sean necesarios muchos tuits, cada uno de ellos tiene un enorme valor en sí mismo. En Twitter ocurre exactamente lo mismo que en la Radio: vales lo que vale tu último tuit, igual que vales lo que vale tu último programa.

La exigencia a la que nos somete Twitter es tal que cada día son diagnosticados más casos de un mal conocido como estrés tuitero. Hay miles de estresados por Twitter. El síntoma más reconocible de los afectados por esta dolencia es la irrefrenable necesidad de entrar en Twitter para contarlo. Se cuenta lo que sea. El caso es contar algo. No puede permitirse la desconexión a la red social que te mantiene unido a ese otro mundo que se ha creado dentro del mundo real.

Estamos viviendo la cuarta entrega de Matrix y formamos parte de su elenco sin que nadie pueda detenerlo. Hemos llegado a un punto de no retorno en el que es imposible vivir sin comunicar por Twitter todo cuanto se te pasa por la cabeza. Si no estás en Twitter, no existes. La crueldad de la situación hace que los tuiteros corran peligro de ser devorados por Twitter como los hijos de Cronos fueron devorados por su propio padre. Twitter es un dios todopoderoso capaz de engullirte de una vez y sin necesidad de acompañar el bocado de un solo trago de ambrosía. 

Un teléfono inteligente 

No sé adónde iremos a parar. Ningún mortal conoce a ciencia cierta su Destino. Nadie imaginaba el abismo hasta el que nos hemos precipitado. El dolor que causa la desconexión a los adictos a Twitter es un sufrimiento mayor que el sufrimiento. Es una sensación de desasosiego tan grande que hace sentir insignificante a quien la padece. No somos nadie sin Twitter. En cambio, lo somos todo con él.

¿Recuerda usted cómo era la vida a final del siglo pasado, cuando enviar mensajes a través del teléfono móvil nos parecía una forma de comunicación imposible de superar? ¿Acaso alcanza a recordar los felices años 90, cuando contábamos con el teléfono fijo de casa como única herramienta para comunicarnos a distancia? Llegábamos a las citas y no teníamos que pedir perdón por el retraso si llegábamos tarde. Ahora todo se ha precipitado. Ahora, mientras usted está leyendo estas líneas, alguna mente prodigiosa está creando una actualización para Twitter que pronto podremos instalar en el smartphone o teléfono inteligente.

Un teléfono inteligente. Si consideramos que un teléfono es inteligente y hay millones de ellos en el mundo, ¿dónde queda la inteligencia del ser humano? ¿O es que somos gilipollas? Bueno, me despido. Voy a colgar el artículo en Twitter antes de que empiece a estresarme por no haber tuiteado nada en la última media hora.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero