Menú Portada
Mensaje en una botella

Estoy tocándome los huevos

Julio 30, 2015

“Bueno, pues nada, tío. Que me voy de vacaciones. Prepárame pasta”. Así es como se expresaba hace unos años, al llegar estas fechas veraniegas tan entrañables, José Miguel Moreno. El entonces alcalde de Valdemoro, que era también diputado autonómico madrileño, hablaba de esa manera en una conversación privada que mantenía con el empresario David Marjaliza.


Durante la charla, el parlamentario hacía una de las confesiones más espeluznantes de los últimos tiempos: “Estoy tocándome los huevos, que para eso me hice diputado”. Es difícil encontrar mayor precisión a la hora de describir un puesto de trabajo.

Sólo se me ocurre una manera más mundana de resumir, en dos palabras, el sentir del señor Moreno. Y el autor de esas dos palabras es un cuervo, vestido de chaqué, al que introduce la mano por detrás un ventrílocuo que precisamente comparte apellido con nuestro protagonista: “¡Toma Moreno!

Pero aún hay más. Cuando parecía que la conversación entre José Miguel Moreno y David Marjaliza tocaba a su fin, el diputado regional se superaba a sí mismo. Pocas veces se ha escuchado una disección tan minuciosa del problema de la conciliación de la vida laboral y familiar: “Y ahora estamos peor, porque ya los meses de julio están habilitados para hacer plenos y tal y todo el mes de julio tengo que currar”. Definitivamente insuperable.

Operación Salida

Las reflexiones del señor Moreno fueron captadas por los investigadores del caso Púnica y han sido conocidas después del levantamiento parcial del sumario llevado a cabo por el juez Eloy Velasco. El PP madrileño ha acordado “la expulsión inmediata del partido” del ex alcalde y ex diputado regional, cuyo comportamiento califica como “repulsivo”. José Miguel Moreno, según el Partido Popular, es “indigno de pertenecer a una formación política en la que la inmensa mayoría de sus miembros” dedica su esfuerzo a “trabajar con honestidad”.

Moreno, liberado hace tiempo de la condena a trabajos forzados que cumplía en la penitenciaría de la Asamblea de Madrid, es ya un referente para quienes reivindican uno de los valores patrios más admirados por los turistas que nos visitan: la capacidad para frotarse el escroto durante el horario laboral y percibir un salario a cambio de semejantes caricias. Con más asombro, si cabe, es admirada por los turistas la capacidad de acariciarse la bolsa escrotal cuando quien se manosea es alguien que desempeña un cargo público.

Tocarse los huevos, cojones, bolas o pelotas siempre es motivo de presunción entre los españoles. Es innegable que sentimos predilección por la metáfora de los testículos. Y cuando llegan estas fechas veraniegas tan entrañables, todavía más. Una de las frases más escuchadas durante este fin de semana de operación Salida será: “Voy a estar todo el día tocándome los huevos”. Lo malo es cuando escuchas esa frase cada mañana en días laborables. Feliz descanso y que te toque… la lotería.

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero