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Mensaje en una botella

Estamos jodidos

Diciembre 11, 2013

El primer ministro de la República Checa nunca olvidará el funeral de Nelson Mandela. Pero no por la trascendencia del “gigante de la historia”, como lo definió Barack Obama durante las honras fúnebres. Jiri Rusnok nunca olvidará el funeral porque él mismo se ha convertido ya en otra clase de gigante de la historia checa: el gigante que fue sorprendido quejándose por tener que viajar a Sudáfrica y asistir a las exequias de Mandela.

El primer ministro checo no se anduvo por las ramas el sábado pasado y confesó a su ministro de Defensa, Vlastimil Picek: “¡Joder, macho! ¡Y ahora, además, se ha muerto Mandela!” La respuesta de Picek encerraba una pregunta trampa que resultó aún peor que la primera lamentación del jefe de Gobierno: “¡Joder! Y, ¿quién va a ir?” Rusnok efectivamente siguió labrándose un porvenir incierto al responder con descaro: “Espero que vaya el presidente. ¡Joder, macho! ¡Me entran escalofríos de ir!”

Pero el primer ministro tuvo tiempo de añadir otro comentario más para rematar la faena: “No me apetece nada ir. Eso está en el quinto pino. Y, ¿tendré que ir en línea regular o cómo?” A lo que el ministro Picek responde: “No hombre, en uno especial”. Entonces es cuando el jefe de Gobierno pregunta sin disimulo: “¡Joder! Y, ¿quién lo paga?” En ese momento, el titular de Defensa se viene arriba y demuestra el poderío de su cargo: “¡Yo te lo pago!” Al primer ministro ya sólo le quedaba asumir que el presidente de la república no viajaría y que iba a tocarle a él: “Seguro que el presidente no va. Estamos jodidos”.

La conversación ha trascendido porque un micrófono abierto en el parlamento checo permitió escucharla con tal claridad que no quedaban dudas sobre el diálogo entre ambos. El primer ministro tuvo que pedir disculpas horas después, avergonzado por haber sido pillado con el carrito del helado. Helado debió de quedarse al oírse y verse en la televisión que dio a conocer la conversación. Helado debió de quedarse este martes al acudir al Soccer City Stadium: más bien por si alguien le reprendía, que por la desapacible mañana que amaneció en Johannesburgo.

Haber elegido muerte

Esta nueva pillada provocada por un micrófono abierto que parece estar cerrado, me recuerda a unas cuantas registradas en nuestro país. En ellas, los gobernantes se quedan en pelotas porque muestran sus vergüenzas confirmando que son tan vulgares como podemos ser los demás. Pero conviene recordar que ellos son empleados nuestros, que nosotros les pagamos coche y avión oficiales y que están obligados a mostrar decoro permanentemente. Ya sé que cada uno hace el comentario que le viene en gana en privado. Pero es que estaban en el Parlamento ante los ojos de todo el mundo. Y eso no es estar en privado.

No voy a soltar un rollazo sobre cómo guardar la compostura en todo momento. No hace falta que lo suelte porque ellos ya lo saben. Y lo saben porque les falta tiempo para exigírselo a sus adversarios políticos cuando son sus adversarios los que se quedan en pelotas por no haber sabido estar a la altura de las circunstancias. Eso no quita, naturalmente, para que uno sea astuto y se asegure  de que los micrófonos que parecen cerrados realmente están cerrados.

Pero lo fundamental es el saber estar. Cuesta mucho a veces, pero es que nadie te obliga a entrar en política y presentarte a unas elecciones. Nadie te obliga a aceptar las evidentes ventajas que tiene el cargo electo. Obviamente no todo son ventajas, pero eso ya lo sabes cuando llegas al cargo. Y si las ventajas no compensan a las desventajas, ya conoces el camino de vuelta a la vida laboral fuera de la Administración del Estado. Lo siento, queridos cargos electos, pero así es la vida en Democracia. Y si no les gusta, lo siento: hay gente que lo pasa mucho peor y a la que ya le gustaría tener las desventajas que tienen los gobernantes. Haber elegido muerte.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero