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No me moverán

Esperando al FMI: ¿Entenderá el paro español?

Mayo 26, 2014

Todos los años el FMI realiza un análisis de las economías de diferentes países. El Gobierno de España lo está esperando; espera que sea un espaldarazo a su política económica y lo será. Después de las últimas elevaciones del rating de la deuda española por las agencias de Calificación al FMI no le queda más remedio que mejorar las perspectivas de la economía española. Máxime después de haberse equivocado pintándolas demasiado negras hace dos años. Sus anunciadas catástrofes no se cumplieron. Aunque este organismo internacional, que ahora dirige Lagarde, puede decir que gracias a anuncios como el suyo el Gobierno español se puso a trabajar y evitó el desastre. En realidad es la misión de estos estudios, evitar que se cumpla lo que ellos dicen que se va a ocurrir. Basta que ellos lo anuncien para que los Gobiernos tomen las decisiones adecuadas.

El paro y la economía informal despistarán al analista

Sin embargo el analista de turno no las tendrá todas consigo para presentar un panorama muy optimista. El 26% de desempleos casi 5,9 millones) le despistará. Pensará que no se puede alabar una economía que tiene esa lacra. Y ese será su error.

Porque para analizar las cifras españolas hay que compararlas con otras similares. En ese 26% hay que contar el número de personas que estando “apuntadas en el desempleo” trabajan en la economía informal. Ni todos los de la economía informal están apuntados al desempleo, ni todos los desempleados trabajan en la economía informal. Eso es verdad. Pero conviene hacer algunos números.

Se calcula que la economía informal ronda el 25%. Es más, en la salida de la crisis debe ser más dado que durante ella ha aumentado. Aproximadamente el 30%. Si no fuera así no podría subir el PIB bajando tan poco el desempleo oficial. Es decir que de los 22 millones de activos (16,9 ocupados y 5,9 parados según la EPA) 6,6 millones estarían en la economía sumergida. Suponiendo que sólo entre el 20% y el 30% de ellos estuvieran también en las listas del paro, serían 1,8  millones menos los desempleados efectivos. Es decir, dejaría el paro en 3,8 millones, más o menos una tasa del 18%.

Pero hay más. Luego hay que analizar el desempleo friccional. Es aquel que es necesario para que la economía fluya sin tensiones de inflación de costes. Por debajo de él es difícil obtener trabajadores. En EE.UU. es el 5/6%, mientras ahora en España debe estar sobre el 10/12%: otras 660 mil personas. Algunas coinciden con las que trabajan en la economía sumergida, otras no. Pero si quitamos esa cifra la mitad de la anterior (para poder compararla con la de USA, por ejemplo) quedarían unos 3,2 millones de personas paradas. Otro cálculo que deja una tasa efectiva de paro del 15/16%. Lo cual es muy diferente al 26% a efectos del análisis de una economía. Si el analista no tiene en cuenta estos efectos su diagnóstico de la economía española será irreal.

Por si el lector no se cree estas consideraciones puede leer un reciente informe de una de las fundaciones del PSOE. En él se reconoce que el fraude en el desempleo es tal, que proponen reducir el periodo de prestación y subsidio del desempleo.

Lo que diga el FMI habrá que corregirlo al alza

Por eso cuando leamos el informe del FMI hay que descontar que su conocimiento de la realidad es limitado. Su análisis se basa en cálculos econométricos que difícilmente introducen variables tan sutiles como las comentadas. La realidad sociológica es difícilmente medible en números. Además hablar de economía sumergida y fraude en el cobro del desempleo o paro ficticio no es correcto políticamente hablando y el analista lo evitará.  A lo que diga el FMI hay que aplicarle un correctivo. Pero esta vez hacia el optimismo.

Así que cuando el esperado informe llegue a nuestras manos y afirme que el crecimiento del PIB será del 1,4 en 2014 y el 2,0 en el 2015, habrá que leer unas cuantas décimas más por lo menos.

J. R. Pin Arboledas. Profesor del IESE, Director del Executive MBA, Madrid