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No me moverán

¿España va mejor?

Julio 8, 2013

“No podemos decir que España va bien, pero sí que va mejor”. Es el eslogan de Rajoy el domingo por la mañana en la clausura de la Universidad de verano de la FAES. Con ello parafraseaba el “España va bien” de la primera legislatura de Aznar que, por cierto, estaba sentado a su lado. En aquel entonces, en los albores de siglo esta frase ayudo al PP a conseguir su primera mayoría absoluta para la segunda legislatura de Aznar.

Para apoyar su afirmación Rajoy apeló a: la creación de empleo de los últimos cuatro meses, la bajada del desempleo en el primer semestre del 2013, la mejora de la exportación y la balanza de pagos este año, la reducción de la prima de riesgo respecto a 2012, la reentrada de capital extranjero, al desendeudamiento de la economía española,… También al cambio de las exigencias Europeas respecto al déficit, dando dos años más para el ajuste. Todos datos favorables. No son para ser optimistas, tampoco pesimistas, sino realistas, como el dijo. España está en mejor posición que hace doce meses. Ya no se habla del posible rescate de nuestra economía, aunque queda mucho por hacer.

Las reformas que causaron este efecto y las que faltan

El Presidente achacó estos resultados a las Reformas iniciadas por el Gobierno y su capacidad negociadora en Europa. Entre las Reformas ya realizadas: la Legislación Laboral, la del Sector Financiero, dotar de liquidez a las Administraciones públicas para pagar proveedores, los ahorros en gastos de muchas de esas Administraciones en base a la Ley de Estabilidad Presupuestaria, etc.

También anunció que España mejoraría más con las próximas Reformas: la de las Administraciones Públicas (incluyendo la Local); la creación de la Autoridad Fiscal Independiente; la de Unidad de Mercado; la de la Iniciativa Emprendedora; la Reforma Educativa a través de la LOMCE… Toda una labor ingente para la que cuenta con la mayoría absoluta en las dos cámaras; el impulso de la UE, la exigencia de nuestros acreedores internacionales y el deseo de los ciudadanos de salir del hoyo.

No es oro todo lo que reluce

Fue un discurso de campaña electoral. Cómo si tuviera que competir dentro de su partido con quién estaba sentado a su lado; quién, por cierto, le había criticado desde hace dos meses en diferentes apariciones públicas: el expresidente Aznar.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Aunque soy de los que creen que los datos macroeconómicos van a mejor, en especial el sector exterior, hay otros preocupantes. La deuda pública llegará al 98% del PIB y eso supone que los intereses a pagar superarán los 30.000 Millones de Euros. Un drenaje importante para nuestra economía. En la primera legislatura de Aznar, las privatizaciones de empresas públicas permitieron reducir este capítulo presupuestario. Sin embargo, ahora queda poco para vender. Ni Loterías de Estado, que rinde sus buenos dividendos es apetecible al mercado, no digamos AENA u otras infraestructuras.

Pero con ser algunos datos económicos preocupantes, no es lo más grave. La economía se basa en expectativas de confianza y hay algunos retos en el horizonte que no las dan. La deriva independentista catalana y los escándalos de corrupción lo son.

El ejemplo de Italia de los años noventa del siglo XX

Éstos últimos acabaron en los años noventa del siglo pasado con sistema político italiano. Los grandes partidos como la Democracia Cristiana y el Partido Socialista Italiano desaparecieron bajo la actuación de los jueces de Mani Polite. Se limpió la política, pero los nuevos dirigentes, como Berlusconi o Grillo no ha sido lo mejor para la economía o la política italiana; antes al contrario.

Eso en un país, Italia, en el que el devenir económico es bastante independiente de la política ¿Qué pasaría en España donde Economía y Política están tan entrelazadas? ¿Tenemos repuesto para los actuales dirigentes si hubiera -Dios no lo quiera- una hecatombe similar? Esa es una de las incertidumbres del momento y no la menor.

J. R. Pin Arboledas, Profesor del IESE, Director del Executive MBA, Madrid