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Mensaje en una botella

España se rompe

Abril 14, 2011
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Esta vez viene el lobo de verdad. Esta vez no es una frase hecha. Esta vez nos enfrentamos a la partición de nuestro país. Esta vez no habrá remedio alguno que pueda evitar la división en dos. Y esta vez va en serio. El Madrid y el Barça van a jugar cuatro veces en 18 días. Cuatro veces entre ellos. Cuatro veces el mismo partido. Cuatro veces dividiendo a los españoles. España se rompe. Y esta vez es por el fútbol.

Habrá un Madrid-Barça cada 4,5 días. Veremos a Ronaldo y Messi juntos tantas veces que acabaremos pensando que son colegas. Observaremos cómo Ramos y Alves corren la banda tantas veces que terminaremos creyendo que vuelan para no perder el mismo tren. Y todo esto romperá España. Porque los malos tiempos económicos llevan a los españoles a acodarse en la barra del bar o tomar posiciones en el salón de casa como si de soldados prestos para el combate se tratara.

El día de la marmota

Nada une más que el fútbol. Pero nada divide más que el fútbol. Quien no es del Madrid, es del Barça… aunque sólo sea por llevar la contraria. Y viceversa. Da igual que usted entienda de fútbol. Da igual que a usted le resbale el fútbol. Se trata de una cuestión nacional, de estilo de vida, de ideología o de pose. Se trata de lo que sea. Pero se trata de marcar la diferencia. Aunque sea marcando paquete masculino o marcando cerebro femenino, que es lo que se lleva desde que el 2 de abril descubrimos en qué se parece un partido político a una mujer. Y no es la pregunta de uno de esos chistes de comparaciones.

En El día de la marmota, Bill Murray despertaba cada día en un hotel de Punxsutawney para repetir el guión de su vida a la espera de conseguir enrollarse con Andie MacDowell. Entre el 16 de abril y el 3 de mayo, usted despertará cada 4,5 días en su casa para repetir el partido Madrid-Barça de turno a la espera de que su equipo consiga cepillarse al rival.

El fútbol es así

Los clásicos ya no se llaman Sófocles, Eurípides o Esquilo. Ya no hay Cervantes, Quevedo o Lope de Vega que valgan. Los clásicos son ahora los Madrid-Barça. Nada hay ya antes de ellos y nada puede haber después de ellos en el futuro. Y después dicen algunos europeos que los españoles ya no seguimos a los clásicos. Cuánta envidia hay en la Premier League, en el Calcio o en la Bundesliga.

España se rompe por el fútbol en Los 18 días de la marmota que nos esperan. Y justo en medio, la Semana Santa. La celebración religiosa marcará la separación entre el segundo y el tercer Madrid-Barça, como si de una llamada de atención se tratara. Como si invitara al recogimiento y a la reflexión a esa turba de aficionados que volverá a pintarse colores de guerra 48 horas después del Lunes de Pascua

Hay que tomar partido. No puedes quedar bien con las dos Españas. O te vistes de blanco o te pones de azulgrana, pero no puedes hacer las dos cosas a la vez… y ahora no me refiero al cerebro femenino. Como siempre que se trata de elegir, hay beneficiados y perjudicados. Fútbol es fútbol. El fútbol es así. Así es la vida.

  

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

jdguerrero@extraconfidencial.com