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No me moverán

España: de “Los Intereses Creados” a “La Ciudad Alegre y Confiada”

Enero 12, 2010

Jacinto Benavente escribió “Los Intereses Creados”, comedia donde denuncia la picaresca y explica cómo los enredos de Crispín, el criado de Leandro, encumbran a éste desde la pobreza al triunfo, la riqueza y el amor. Al final, Crispín afirma que les han salvado los intereses mutuos que ha creado. Algo similar ocurre en España. El Gobierno, los Sindicatos, la CEOE, los partidos políticos, las Comunidades Autónomas, los Ayuntamientos, etc… están entrelazados de tal forma que nadie tiene interés en desmontar el “Tinglado de la Antigua Farsa” (frase inicial de la comedia de Benavente). 
 
A la vista del éxito, Benavente escribió una segunda parte: “La Ciudad Alegre y Confiada”. En la misma ciudad de la primera obra, se presenta una crisis y hay que decidir entre una guerra o un pacto con los venecianos. La ciudad sigue alegre y confiada y sus dirigentes se equivocan en la decisión; toman las medidas erróneas.
 

El fantasma de “La Ciudad Alegre y Confiada”

 En España, el “Tinglado de la Antigua Farsa” se ha enfrentado a una crisis económica y las medidas tomadas han conducido a la tasa de paro más alta de Europa. El INEM registró, en diciembre de 2009, 3,9 millones de parados más 0,5 millones que las estadísticas eliminan por estar “ocupados” haciendo cursos u otros menesteres pero sin trabajo remunerado. La suma de ambas cifras concluye que hay oficialmente casi 4,5 millones de desempleados en búsqueda de trabajo. España es la campeona del paro europeo.
 
Sin embargo, la reacción de la calle es sorprendente. No hay manifestaciones de desencanto, salvo las esporádicas de empleados de empresas que cierran. Las rebajas están llenas. El comercio se queja, pero nadie le hace caso. Se venden coches, aunque dicen que gracias a los “planes E”. El Gobierno anuncia subida de impuestos y, salvo algunos expertos, la ciudadanía permanece inmutable. Los programas televisivos del corazón, o del hígado que sería su nombre más apropiado, siguen llenando audiencias. Es la “Ciudad Alegre y Confiada”.
 
¿Qué le pasa a España?

¿Qué le pasa a España? ¿Está adormilada por las subvenciones y la inercia? ¿La economía sumergida es tan grande que la cifra de parados no es real? ¿Habrá que esperar a que se duplique el millón de personas, que estando en paro ya no cobran ningún tipo de prestación ni subsidio? En este caso, puede ocurrir como en la obra de Benavente: invadida la ciudad, con los venecianos abusando de su victoria, el populacho despierta. En su desesperación las masas aniquilan las personas y propiedades de quienes no supieron tomar a tiempo las medidas adecuadas.
 
Hoy en día en la Europa democrática las revoluciones se plasman en las elecciones.  Esperemos a las próximas para saber cual es la situación real de España. Los resultados de los comicios para el parlamento Catalán y, sobre todo de las autonómicas y municipales de 2011, nos dirán cual es la situación. Pero, si ni en esos momentos la ciudadanía reacciona, habrá que reconocer el aforismo de que cada país tiene los gobernantes que se merece.

 
José Ramón Pin es director de EMBA-IESE