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Entre alfileres

Ese gran enemigo llamado botox

Octubre 27, 2014

Dicen y comentan los que entienden que “los usuarios frecuentes de botox están más preocupados por el proceso de envejecimiento que por su incapacidad de controlarlo; que ayuda con las inseguridades pero también que tiene características adictivas” y para muestra Rene Zellweger, Donatella Versace, Meg Ryan y una lista elevada a la enésima potencia.


Si ya lo dicen los médicos: es mejor prevenir que curar y para ello vamos a intentar convertir en rutina una serie de sencillos actos para evitar en lo posible el uso del botox, para evitar en lo posible tener tod@s la misma cara de perrito.

Sin arrugas con cuatro cosillas

Es difícil decir esto en el país del sol pero… cuanto más lejos de Lorenzo mejor que mejor. Nada de broncearse; pero como el sol siempre está ahí, cuando salga a la calle, siempre, siempre, siempre, con protección. Antes de salir de casa es obligatorio echarse crema protectora en aquellas zonas que llevemos descubiertas, especialmente en la cara. En definitiva, y esto es muy importante, protección total en el rosto ya que el sol acelera los signos del envejecimiento.

Imprescindible hidratarse pero con limitación de productos. Limpiamos la cara y procedemos con el tónico; a continuación el anti ojeras y una buena crema hidratante antiarrugas con protección por la mañana y otra nutritiva por la noche. Y eso es todo. El resto de cosas solo servirán para añadir grasa y por tanto brillos a su jeta.

Be water my friend. ¡Ojo al dato! Recuerde que somos sobre todo agua y necesitamos mucha hidratación, demasiada. Ello consiste en beber mucha agua y en comer alimentos ricos en este líquido incoloro, inodoro e insípido. En una piel bien hidrataba no hay cabida para las arrugas así que entre agua, zumos e infusiones, frutas, verduras y hortalizas deben transcurrir nuestras comidas.

La comida es primordial

Nuestro objetivo está en los antioxidantes por lo que debemos inflarnos a alimentos que contengan vitamina C y E. Sería más que aconsejable tener siempre a mano una naranja, un kiwi o melocotones para media mañana o media tarde y añadir a nuestra ensalada frutos secos como avellanas, almendras, piñones o nueces. Para comer o para cenar no debemos olvidarnos del brócoli, las espinacas, la coliflor, el hígado, las zanahorias o la calabaza.

Ya, ya lo sé. ¿Echa de menos algo más “rico”? Está bien, si su colesterol y su línea se lo permite, los huevos también son ricos en agua. Eso sí casi nada de pasta, arroz, tubérculos o bollería industrial.

No es que esté prohibido, es que deberían pasar a acompañar a los dinosaurios, a su reino esté donde esté. Olvídese del tabaco, del stress y de estar todo el día sentado viendo la tele.

Y pruebe a sonreír cada día. Infalible.

Por Garbo