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¡Qué fuerte!

Es época de ayudar al prójimo

Diciembre 6, 2012

Ya está aquí la Navidad. Es tiempo de disfrutar de la familia y los amigos de una manera especial al resto del año. Afloran sentimientos que nos unen más o menos pero, al fin y al cabo, nos acercan. Cada año se adelanta más la puesta en marcha de toda la parafernalia que conlleva estas fiestas. Luces, decoración, regalos, música… ya está todo en marcha para celebrar la Navidad. Gastamos más de lo debido. Hemos ahorrado durante el año para poder permitirnos algún exceso en comidas y en detalles para los demás. Pero hay mucha gente que no puede celebrarla.

Hay gente que está sola y no tiene familia para cenar entorno a un rico menú. Otros viven en la calle. Y están los que no tienen ganas de nada por la pérdida de algún familiar querido. Los niños son el motor de estas fiestas. Es por ellos por los que el espíritu de la Navidad inunda nuestras casas y nuestras calles, porque ellos son felices y viven sin preocupaciones. Si, es época difícil para muchos; paro, desahucios, pobreza, catástrofes… Por eso también es tiempo de ayudar al prójimo. Cada uno lo hace a su manera y en la medida que puede. También es respetable que no se haga. Es normal que nos hartemos de ver a gente pedir para diferentes causas; que si comida para Etiopía, medicamentos para Guatemala o juguetes para España. Hay mil causas dentro y fuera de nuestras fronteras que son dignas de admiración y que merecen todo el apoyo. Cada uno tiene la suya.

Dar ejemplo
 

La mía no es una, son varias. He colaborado durante un tiempo con la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer recaudando dinero para hacerles, a estos niños y a sus familias, una estancia más agradable en los hospitales. He ido al comedor del Padre Andrés a ayudarle a dar de comer a gente que se ha quedado sin nada. He acompañado a enfermos terminales de SIDA algunas mañanas de sábado, solamente para estar allí, hablar con ellos y sonreírles que, a veces, es mas beneficioso para ellos que cualquier otra cosa. Y, por último, he ido a Zimbabue a conocer una realidad muy diferente a la nuestra. Siempre digo lo mismo: aquí buscan en la basura pero allí ni si quiera tienen basura para buscar. Soy partidaria de decir al resto de la gente lo que cada uno hace para dar ejemplo, para que otros también lo hagan, porque así, quizás quién no hace nada sienta curiosidad y pruebe.

Por eso lo digo sin tapujos y orgullosa de mi acciones. Pero todo esto es gracias a otra gente que también me ha ayudado a mi: a la ONG World Vision que me propuso ir a África y de ahí nació todo. También, una serie de personas y entidades han creído en mi y en mi proyecto y se han ofrecido a colaborar. Mi objetivo es conseguir terminar un colegio para que los niños de allí no den clase debajo de un árbol, a la intemperie. Necesitamos diez mil euros. Es mucho y no es nada. Gente como Alfonso López Gallardo, Nacho Jaén, Juan Pozuelo, Aitor Pilán, Luis Pacheco y marcas como Toro Loco, Gold Gourmet o Hamburguesa Nostra se han prestado a colaborar sin pedir nada a cambio. Esto es lo que hace grande la vida. Esto es lo que llena y motiva para seguir adelante. Que haya gente desinteresada, dispuesta a ayudar a los demás sin esperar nada y que esa gente se cruce en tu camino es lo mejor que te puede pasar en la vida. Por eso, porque estamos en época de pedir, dar, recibir y no esperar, os pido que, entréis en www.totalactivity.es y colaboréis con el maratón de spinning que vamos a celebrar el próximo sábado 15 de diciembre. Mi gratitud es eterna en nombre de esos niños. Gracias.

Rosana Güiza Alcaide