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Otras opiniones

En la España hundida, la clase político/sindical vive como Dios

Febrero 4, 2010

Un periódico nacional ha titulado a cinco columnas de esta guisa dramática. España insostenible. Lo sorprendente es que le jefe de ese diario tan importante se ha ido con Zapatero a rezar a Washington. Supongo que a pedir por la finiquitada España porque de lo contrario no se entiende nada. ¡Allá ellos! Pero al fin y a la postre han viajado en un avión oficial que pagamos todos. ¡Con la que cae!
El profesor vaticinador Roubini, el Nóbel Krugman, la Comisión Europea y el lucero del alba han pontificado estos días que España está al borde del abismo, por no decir en el abismo mismo. Es la “España insostenible”. Ver para creer.
No sólo es ya la suprema incompetencia de Zapatero y su Gobierno (“nunca uno hizo tan daño en tan poco tiempo”, lo único verdadero y sensato que ha dicho Aznar en seis años), sino el descaro, la caradura, la jeta de cemento de toda la clase política que chapoteando en sus pesebres y sus mamandurrias vive por completa ajena a lo que sucede con los ciudadanos, justamente los que les pagan sus vidorras. ¡Qué vergüenza! ¡Qué espectáculo tan obsceno!

Los sindicatos, a dos carrillos

¡Y qué decir de los sindicatos! Después de ver cómo se han destruido cinco millones de puestos de trabajo y han permanecido impávidos regodeándose en sus subvenciones millonarias y sus privilegios intolerables ponen ahora el grito en el cielo porque el Gobierno -en un alarde de lucidez-se apresta a cambiar mínimamente el sistema de pensiones porque es que peligran, oiga, que peligran.
¡No tiene el mínimo de decencia! Ni vergüenza, ni sabiduría, qué digo, ni el más mínimo sentido común. No saben sumar, oiga, dos y dos son cuatro. ¡Hay que desenmascararles! Cuanto antes mejor. Si, a ese paniaguado apellido Méndez que se cree que es alguien cuando en realidad no representa otra cosa que todo lo casposo, añejo, viejo y demodé que existe por la izquierda española.
O del comunista Toxo, un quintacolumnista, que tiene más peligro para la salud de las cuentas públicas que una piraña. “No toleraremos…Tendrá una respuesta contundente…”, pero qué demonios es esto. Tenían que haber estado en las barricadas hace tiempo y ahora tendrán que meterse en un agujero porque carecen de la más mínima credibilidad entre los trabajadores que no representan. 

Los dineros del bien engrasado

Todo lo anterior y más debe escribirse y divulgarse por todos los rincones de España porque la clase política y oligárquica está tomando el pelo al pueblo llano. Pero no es el multimillonario José María Aznar quien debe dar lecciones a nadie. Él, que sólo en el 2008 obtuvo unos beneficios de casi 500.000 euros, sin contar sus sueldos de ex presidente, sin contabilizar el sueldo repulsivo de su Ana Botella en Madrid, sus gastos de representación y secretariado, su ayudante de campo, sus coches oficiales, sus escoltas públicas. Los pagamos todos y juntos a la vez. ¡Otra vergüenza!
Porque, señor Aznar, Zapatero está donde está y nos ha llevado a la ruina porque usted lo quiso con su levitar en los dos últimos años de mandato y por dar razón a esa caterva de colaboradores que le empujaron al precipicio.
¡De qué coño viene usted a sermonearnos ahora!
¡Al carajo! O a la Gürtell que de esto sabe un huevo.
 

Graciano Palomo es periodista, analista político y director de Ibercampus.es