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Otras opiniones

En defensa de Patricia Pardo

Marzo 2, 2011

La exclusiva obtenida por ‘El Programa de Ana Rosa’ en el “Caso Mari Luz” ha revuelto los medios de comunicación. Todos hablan del testimonio de Isabel, la mujer de Santiago del Valle, que reconoció abiertamente que su marido se había encargado de hacer desaparecer el cuerpo de la pequeña Mari Luz en una de las rías de Huelva. Increíble. El valor periodístico del momento es indiscutible. Sin embargo, la filtración de un video clandestino en el que la reportera del programa, Patricia Pardo, protegía la “exclusiva”, ha provocado un auténtico aluvión de críticas. Patético.
 
Patricia Pardo es una compañera ejemplar y una profesional todoterreno. La conocí cuando ambos trabajábamos en Telecorazón, un canal temático de prensa rosa que producía Mediapro y se emitía a través de ONO. En aquella época, Patricia era una periodista de raza, con un físico despampanante y muchas ganas de trabajar. Por eso resulta chocante e incluso humillante leer cómo ciertos periodistas, pertenecientes al gremio mal llamado serio, se limitan a señalarle con el dedo acusador y asegurar que ha cometido una grave infracción al proteger un testimonio hasta el último instante.
 
Patricia, y por ende todo el equipo de ‘El programa de Ana Rosa’, ha tenido un comportamiento ejemplar. Ha protegido y cuidado hasta el máximo el testimonio de Isabel con la única intención de desmontar lo que, hasta el momento, resultaba uno de los casos más controvertidos del momento. No creo que por la cabeza de la directora del espacio que conduce Ana Rosa Quintana prevaleciera el obtener una exclusiva antes de dar luz a un asunto tan peliagudo. Tampoco sería denunciable, puesto que cualquier otro medio de comunicación hubiera querido para sí tamaño testimonio.  
 
Más corporativismo y menos puñaladas.