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Mi Tribuna

Empieza la cacería contra Podemos

Febrero 1, 2015

Ha sido comenzar la cuenta atrás electoral para distinguir la cacería mediática contra Podemos. A fin de cuentas, son el enemigo a batir si valoramos las numerosas encuestas que le otorgan la condición de líderes en eso de la intención de voto que, antes de unas elecciones, marca el sentido de lo que después pueden reflejar las urnas.

Yo tengo mis dudas sobre la incidencia final de Podemos en estos procesos que van a llenar el año 2015 de consultas en ayuntamientos, cortes regionales, Andalucía, Cataluña y, como no, España, todo ello en el umbral de unos meses agotadores desde marzo a noviembre. Está claro que Podemos se ha convertido en un actor principal con la moral por las nubes tras el triunfo griego de Syriza del que también se han apropiado, pero precisamente Grecia y su política puede frenar muchas euforias. De momento, desde Podemos se han marcado distancias con el argumento de que “España no es Grecia“, por mucho que Pablo Iglesias haya sido un aliado inquebrantable de Alexis Tsipras.

La cara más agresiva de la formación de Pablo Iglesias

Donde realmente hay un marcado antes y después es en el manejo de la información que rodea a Podemos. En apenas un año, este grupo tan pintoresco ha movilizado el habitual escenario político español ocupado por los dos grandes partidos más todos los pequeños satélites que intentan hacerse un hueco; ahora el revoloteo de Podemos inquieta a izquierda y derecha porque no se sabe exactamente a quién castigarán sus votos. Pero de un tiempo a esta parte, los informativos de la televisión pública han empezado a mostrar una cara más agresiva de lo habitual con las polémicas que rodean a Iglesias, Errejón, Monedero y Tania Sánchez, incluida también en el lote de casos más agrios que han llevado a Podemos al ojo del huracán.

Puede ser que el nuevo jefe de informativos de Televisión Española, José Antonio Álvarez Gundín, haya comenzado a marcar su territorio sin pasar de tapadillo por los asuntos más espinosos que ya han sacudido al partido de Pablo Iglesias: la beca de Errejón los negocios oscuros de Monedero, los escándalos de la familia Sánchez en Rivas Vaciamadrid. Todo ello forma parte habitual de unos telediarios que, en fechas anteriores, trataba a Podemos de una manera superficial.

Exhibición de poderio

Podemos hace una exhibición de poderío en la convocatoria de Madrid, pero ya está marcado como objetivo a batir sin contemplaciones. No se puede decir que el partido esté tocado, pero los escándalos que persiguen a sus cabezas más representativas han ensuciado esa limpieza política de la que presumían como principal bandera. No son más que unos demagogos disfrazados de nueva era; inventores de su particular casta, licenciados en defenderse atacando. En realidad, son un peligro.

Pero como en España somos amantes del riesgo, ahí tenemos esa realidad disfrazada de alternativa. Podemos o podemos votar, eso es libre, pero hay que poner en una balanza lo que debemos o no debemos votar. 

Félix-Ángel Carreras Álvarez
Director de Tribuna Valladolid