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¡Qué fuerte!

Empar Moliner, esa gran periodista española

Abril 15, 2016
empar moliner

Esta semana está de moda Empar Moliner, una periodista catalana colaboradora de un programa de televisión en TV3, la televisión pública de Cataluña, por quemar una Constitución Española durante su intervención en directo. Justifica el acto porque no se siente representada por el “libro de los españoles” y por eso decidió quemarlo, como reivindicación ante la anulación de una ley del Gobierno catalán por parte del Tribunal Constitucional. Parece ser que esta señora no se ha enterado de varias cosas que gustosamente le podemos explicar los españoles y es que ella, por mucho que le pese, también es española y, aunque le duela, vive en España, concretamente en una de sus comunidades autónomas, que se llama Cataluña, y vive ahí porque el destino ha querido que naciera allí, pero podía haber nacido en Bollullos Par del Condado, por decir un sitio. Tampoco entiende que el gobierno de su comunidad no tiene competencia para dictar ciertas leyes, de ahí que el Tribunal Constitucional haya echado esa ley para atrás.

Es cierto que, al no haberse enterado de estas cosas, su pataleta y cabreo sea entendible, pero el resto de periodistas españoles no van quemando el estatuto catalán por las televisiones públicas -aunque no se sientan identificados con el-, televisiones que, por cierto, representan a todos los ciudadanos, en este caso, también a todos los catalanes, no sólo a los que han votado a los partidos independentistas, sino a todos, cosa que no se cumple y que sí debería cumplirse ya que la pagan todos los catalanes, incluso los que no quieren independizarse y quieren seguir siendo españoles. Esto tampoco parece entenderlo esta mujer.

Vivir cada día con su DNI español

Mucho valor para quemar objetos en un arrebato de prepotencia y valentía que luego se convierte en justificaciones baratas apelando a su derecho a la libertad de expresión y de denunciar injusticias. Si para Empar quemar una Constitución sirve para denunciar injusticias, yo, en mi derecho a la libertad de expresión, me atrevo a calificar de porquería y ridículo dicho acto reivindicativo. La Constitución y los españoles no tenemos la culpa de las injusticias que haya en el mundo, como tampoco tenemos la culpa de tenerla que aguantar a ella como periodista. Podría aprender de otro tipo de personas que sí hacen cosas interesantes y con resultados positivos ante las injusticias de la vida. Es muy fácil quemar banderas y constituciones cuando se sabe que nadie va a actuar contra ella y que no pasa nada. Nadie ha presentado todavía denuncia de ningún tipo… suerte la suya. Una pena que los representantes de España, los que nos gobiernan, no tomen medidas contra estas faltas de respeto hacia los españoles. Aún así, es esta pobre mujer la que tiene que vivir cada día con un DNI español en su cartera; bastante tiene con soportar esa carga.

Rosana Güiza

rosana@rosanaguiza.com