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¡Qué fuerte!

El vestido de Maria Luisa Poncela en Riad: ni llamativo ni minifaldero

Enero 23, 2017
minifalda

El Rey Felipe VI ha visitado Arabia Saudí y, en la delegación que le acompañaba, sólo iba una mujer, María Luisa Poncela, Secretaria de Estado de Comercio. He leído en el periódico El Mundo que esta mujer iba vestida con un atuendo poco acertado y que, seguramente, causó malestar en el régimen saudí. También dice este medio que, en lugar de vestir la abaya, túnica negra que lucen allí las mujeres, la señora Poncela llevaba un “llamativo vestido minifaldero” de estampados grises y color vino. De repente, me he imaginado a María Luisa Poncela con un escotazo hasta el ombligo y con una minifalda ajustada por debajo del culo. Es lo que me viene a la imaginación al leer lo de un supuesto “malestar” por el “llamativo vestido minifaldero”. El morbo por tan heroica hazaña en tan singular país me llevó a buscar, inmediatamente, el sugerente vestido y, una vez examinado, mi decepción es total: ni es llamativo ni minifaldero, sino todo lo contrario. También destaca el periódico la osadía de la Secretaria de Estado, “que ni si quiera se cubrió la cabeza con el velo, algo que sí suelen hacer la mayoría de las mujeres que acuden en visita oficial”. ¡Vaya!, ¡menudo desafío! Hace bien el periódico en consultar a la embajada española en Riad, aunque no termino de entender cómo presupone el malestar cuando la embajada asegura que el protocolo real saudí no exige el uso de la prenda. Incluso aseguran que se consultó y que no hubo ninguna exigencia por parte de Arabia Saudí. Entonces, ¿Alguien me explica por qué crear polémica donde no la hay?, ¿Por qué echar piedras sobre nuestro propio tejado diciendo que seguramente se molestaron? y, sobre todo, ¿Por qué calificar un vestido normal y correcto como un “llamativo vestido minifaldero”? No veo lo llamativo por ninguna parte y menos aún lo minifaldero del vestido. Ni son pulsos, ni ofensas ni desafíos. Simplemente se trata de respetar. O ¿Acaso se obliga a las mujeres de Arabia Saudí que visitan España a ponerse pantalones, quitarse el velo o vestir minifaldas?

Ni hay minifalda, ni hay discordia

Asumir ese control y exigencias es someterse y, por desgracia, siempre le toca a la mujer. Nadie se ha quejado, todo el mundo respeta. Incluso me parece de cierta tolerancia que, aunque las autoridades sugieran y repartan abayas en las habitaciones de las mujeres que forman parte de la comitiva, también se respete la decisión de no ponérsela e ir vestida correctamente. Seguramente María Luisa Poncela fue criticada por los sectores más retrógrados, recalcitrantes e intolerables de Arabia Saudí, pero el resto del mundo la aplaudimos por llevar un vestido correcto, -y no llamativo y minifaldero como afirma el periodista de El Mundo– y por no someterse a una estupidez de costumbre que, a mi juicio, denigra a la mujer, como tantas otras costumbres que allí tienen. Ojalá que todas las mujeres se negaran a este tipo de sometimiento y ojalá que el resto de hombres del mundo las apoyaran, entonces otro gallo cantaría. Pero si somos nosotros mismos los que juzgamos y creamos alarma sobre un vestido que podría ser cualquier cosa menos llamativo y minifaldero, en lugar de restarle importancia y verlo como algo digno y normal… ¿Qué se puede esperar? Titular un artículo como “La minifalda de la discordia en Riad” cuando, ni hay minifalda ni hay discordia, dice mucho del putrefacto machismo vigente a las órdenes de los más retrógrados e intolerantes.

Rosana Güiza

rosana@rosanaguiza.com