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Atando cabos

El verdadero sentimiento de derrota de ETA

Octubre 23, 2011

El histórico anuncio ha llegado de forma extraña, al menos por las sensaciones creadas. Es irreversible. Yo estoy convencido. No volverán a matar. Por muchas razones, pero sobre todo porque se quedarían para siempre sin hacer política y sin los resultados que obtendrán en los próximos comicios. Por eso creo que no hay marcha atrás. ETA ha entregado su propio cadáver convencida de unos resultados históricos en el País Vasco y en el Parlamento español. Política sin pistolas. Es histórico e increíble. Pero curiosamente la sensación que ha quedado en muchos es que ETA no ha sido del todo derrotada. Es sólo una sensación, muy normal por otra parte, después de 50 años extorsionando, secuestrando y asesinando.

Pero estoy convencido que esa sensación se obtendrá con el tiempo. Es el único precio que tendrán que pagar los demócratas: postergar la sensación de victoria absoluta cuando se les diga que NO. Es sencillo y muy complicado al mismo tiempo. Pero será el momento en que muchas víctimas del terrorismo verán resarcidas parte de sus heridas.

Pedirán y pedirán, y simplemente se les dirá que NO

Y esa derrota llegará en el momento en que el próximo Gobierno presidido, según todos los sondeos por Mariano Rajoy, ofrezca simplemente un portazo democrático detrás de otro a todas las reivindicaciones de ETA, ahora reconvertida en su brazo político de Bildu o de Amaiur. Es decir, Mariano Rajoy llegará a Moncloa y ETA, a través de sus terminales políticas, pedirá y pedirá. Pero ya no matarán. Le pedirán que la Guardia Civil y la Policía abandonen el País Vasco, lo que ellos llaman “desmilitarización”, y democráticamente se les dirá que NO. Pedirán una “mesa política de negociación”, y simple y democráticamente se les dirá que NO. Pedirán la amnistía y libertad para todos sus presos, pedirán la autodeterminación, pedirán “la luna”, y se les dirá simple y democráticamente que NO. Ya no tienen la coacción, el chantaje, las armas. Ya sólo tienen la representación que tengan en los Parlamentos. Jugarán con las mismas reglas y se tragarán el NO de la mayoría.

Ha llegado el momento de la prudencia y la cabeza fría

Hasta que llegue ese momento, nos quedamos con las palabras mágicas: “cese definitivo de la actividad armada”. No demasiado acertadas porque lo practicado durante años no ha sido “actividad armada”, sino terrorismo puro y duro. Pero son, al fin y al cabo, palabras. La gestión a partir de ahora estará en función de las mayorías parlamentarias. Llega el momento de digerir la noticia con tranquilidad, con prudencia, y sobre todo con mucha cabeza fría. La política penitenciaria de acercamiento de presos pertenece a la política antiterrorista, pero quizá nada más. Y con el manejo oportuno de los tiempos. El resto de condiciones han muerto. Al igual que se le dijo que no, por ejemplo, a un plan soberanista, independentista que presentó en su momento el lendakari, Juan José Ibarretxe. Lo aprobó el Parlamento vasco, pero lo rechazó el Parlamento español. Y pasó a la historia.

La nueva ETA reconvertida a la política organizará manifestaciones, intentará introducir mociones en el Parlamento, protestará, pero llegará la votación y se les dirá que NO. Ese será el momento en que llegue el sentimiento verdadero de derrota de ETA.

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio