Menú Portada
Mi reducto

El triunfo de la verdad y del periodismo de investigación: Juan Luis Galiacho, chapeau

Febrero 13, 2013

Con su paciencia, saber estar, aguantar, sin complejos, sin condiciones, Juan Luis Galiacho periodista de investigación, de esos que pocos quedan, se apuntaba un tanto a su envidiable carrera profesional. Durante más de dos días fue puesto en cuestión y su profesionalidad. Los que pretendían despreciarle tan solo se dejaban llevar por la envidia –la mala-, en una profesión tan poco solidaria. Periodista de los pies a la cabeza. Recuerdo aquel día que, en su línea informativa, dábamos una exclusiva en el programa de José María Garcia en la Cadena COPE. Yo no pude estar y sentenció: “Al rey lo que es del rey: esta información también es de Gregorio Fernández”. Otra vez chapeau. Y ahora resulta que por un puñado de euros todos se apuntan a periodistas, con más o menos músculos (Kiko Matamoros no utilices la palabra subnormal para desprestigiar a compañeras/os).

Elperiodismo de investigación es una carrera de fondo. Los periodistas de investigación somos maratonianos. Hay que esperar a la pieza o al resultado final, no impacientarse, no caer en el juego de las descalificaciones, de los arrebatos, de los golpes de locura y de desmentidos inútiles. El caso de la noticia sobre el fallo de la guarda y custodia de Cayetana, la hija de Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera es un claro ejemplo de ello. Hemos estado callados estos días, aguantando quina, sin hablar, solo con nuestra información, viendo pasar a los enemigos, aunque hay que destacar que en este caso casi todos los medios nacionales y periodistas compañeros han citado al medio y al periodista que lo descubrió. Chapeau y gracias sinceras a todos ellos. Así se hace grande al periodismo.

Tras una ardua investigación que comenzamos allá por el mes de julio de 2012 ofreciendo la primicia de que el torero, al que se le supone valentía,  había iniciado acciones judiciales contra su mujer, la toda poderosa hija de la duquesa de Alba, en un Juzgado de Madrid nuestro camino siempre fue seguro y lento, sin prisa atando todo. Por entonces, Francisco Rivera si nos llamaba y nos contaba cosas. Le interesaba que le ayudáramos en sus luchas y proyectos. Ahora ha sido al contrario, con sus descalificaciones vía Twitter hacia nosotros, tachándonos de mentirosos y malos periodistas, en vez de leer sosegadamente nuestra noticia. Comportamientos así son impropios de un personaje que quiere dar la sensación de honesto y luchador de la verdad. Un personaje que siempre ha criticado lo frívolo, se ha convertido con su actitud en un claro ejemplo de simplicidad matando al mensajero -que le era en esta ocasión adverso-, en vez de callar y aguardar la sentencia, una palabra que jamás se publicó en Extraconfidencial.com

Algo similar ha sucedido con la abogada de Eugenia Martínez de Irujo, Cristina Peña, que el primer día tras la publicación de la decisión judicial, en vez de guardar silencio (profesional), salió a la palestra informativa descalificando al periodista también de mentiroso: “Ha sido un invento”, algo impropio de una letrada que además en múltiples juicios se ha dedicado a defender a periodistas y a los que sigue defendiendo como letrada del diario El Mundo. Como es posible que esta abogada pretenda matar al mensajero con sus declaraciones a la prensa. Quizá tenía miedo a qué le pudieran dar la vuelta a la tortilla. Tan insegura se sentía.

Silencio. Paciencia. Esas son las claves del periodismo serio y riguroso. Atar todo bien. Tener fuentes solventes y creíbles. Respetarlas siempre. No traicionarlas jamás. Este periodismo no está sometido a tergiversaciones, filtraciones interesadas y amiguismos. Y sí que está preparado para sufrir todo tipo de descalificaciones, cuando lo único que se busca es la verdad. Sólo la verdad. Que a veces se falla, pues claro. No fallan los jueces, a los que la Constitución indica que son infalibles…pues cómo no va a fallar un periodista. Los fallos sí son humanos fallos son, pero si van con intereses, mal vamos. ¿Qué nos importaba a nosotros quién se quedaría con la guarda y custodia de la niña? Era tan solo un tema de actualidad social y en ello estamos, en servir a nuestros lectores y ser los primeros en dar la noticia. ¿Tiene eso algo de malo?

Esta exclusiva de Extraconfidencial.com lo que hace es redundar en que el periodismo es una profesión no de dimes y diretes, a la que muchos ya se han acostumbrado. Es cuestión de contrastar, de fuentes, de datos, de rigor informativo. Y de mucho, mucho trabajo sordo, y muchas horas de acceso a las fuentes, a las que siempre hay que respetar, les guste o no a muchos, que salieron con la ya manoseada excusa de las filtraciones. O es que ellos no filtran cuándo les interesa. Paciencia y Silencio, en mayúscula. Al final, lo que queda es el trabajo serio y en ello estamos. En dar seriedad y credibilidad a la información, que es lo que buscamos para nuestros lectores, cada vez más numerosos. Y aunque desgraciadamente no siempre se consigue ser los primeros, en este caso sí. Felicidades y enhorabuena al periodismo.

Gregorio Fernández del Amo
Director