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El mayordomo

El traje diplomático

Octubre 31, 2010

Es importante saber cómo mejor combinarlo y cuáles son esos detalles que distinguen a un traje diplomático normal de uno excepcional


El traje diplomático siempre se ha asociado al hombre de negocios y más concretamente al mundo del dinero representado por Wall Street. 

Si bien todavía hoy el traje diplomático evoca aquellos años donde quienes lo vestían eran los profesionales del mundo de la bolsa o de las inversiones, hoy su uso se ha extendido y este tipo de traje se viste con la misma asiduedad con que se hace lo propio con un traje azul marino o gris marengo. 

A pesar de ello es importante, y más si nos atenemos a la alegría con que se viste este tipo de traje en un gran número de actos sociales, reincidir nuevamente en que la vestimenta de un traje diplomático es siempre más adecuada en el mundo de los negocios que en ambientes lúdicos o festivos. 

Por ello, si no es nuestra intención cerrar ninguna venta ni conseguir un nuevo cliente, la fea costumbre de vestir este tipo de traje en bodas debería evitarse a toda costa. Para esta celebración los trajes de colores sólidos oscuros y sin ningún tipo de diseño siguen siendo los más adecuados. 

Cómo combinarlo con estilo 

La combinación de un traje diplomático no resulta complicada si se tienen en cuenta unas mínimas pautas: 

Si no se quiere correr ningún tipo de riesgo, siempre resultará seguro combinarlo con una camisa lisa y de una tonalidad de color más clara que el cuerpo del traje. Igualmente, a la hora de escoger la corbata, se debería intentar encontrar una que, si bien pudiera ser incluso del mismo color que el traje, debería proporcionar algo de contraste respecto a éste. Si no es posible encontrar esa corbata algo más oscura al menos deberíamos cerciorarnos de que es de la misma tonalidad que el traje pero nunca debería ser más clara. 

Si tenemos en cuenta que los colores de los trajes diplomáticos se reducen hoy prácticamente al azul y al gris, en sus diversas tonalidades, una corbata azul marina casi siempre combinará bien con todos ellos. 

Se escoja una corbata azul marina o se opte por alguna menos conservadora y con algún tipo de diseño, lo que sí resulta importante evitar es vestir todo de “líneas”. Así, un traje diplomático combinado con una camisa a rayas y una corbata también con ellas puede dar como resultado un conjunto excesivamente recargado y pesado. 

Por ello, como norma general,  de escoger una camisa a líneas, las rayas de esta tendrían que ser diferentes a las del traje, es decir, deberían ser o más finas o más gruesas. Igualmente, si las rayas de nuestro traje se encuentran relativamente separadas entre sí, las de nuestra camisa deberán estar próximas. Y la misma norma aplica a la corbata. Si es nuestro deseo introducir líneas en nuestra corbata se deberá, una vez más, intentar escoger aquellas con rayas que difieran en tamaño y forma de las del traje y de las de la camisa. En definitiva, de querer vestir “de rayas” y hacerlo de forma elegante se deberían mezclar modelos de rayas que se diferencien sustancialmente entre sí. 

Cómo reconocer un traje diplomático de calidad 

El signo distintivo del traje diplomático son sus rayas. Por ello, serán éstas las que en no pocas ocasiones hablen de la calidad del traje.

Un detalle que de manera muy rápida nos dice si nos encontramos ante un traje bien cortado y cosido es cuando, al igual que en esta foto, las líneas del cuello y las de la solapa coinciden en su costura. Si bien es posible que las rayas no casen incluso en un taje hecho a medida, de hacerlo con seguridad estaremos delante de un traje confeccionado a mano y con mucho mimo. No obstante, de no coincidir en el frontal sí al menos deberían casar las líneas del cuello por su parte trasera con las de la espalda. 

Igualmente, las rayas de las solapas de los bolsillos deberían coincidir en su parte superior o inferior con las del resto de la chaqueta. Otros detalles como la obligación de contar con idéntico número de rayas en ambas solapas o la exigencia de que las rayas no desaparezcan a lo largo del traje tras las costuras para más tarde volver a aparecer son igualmente importantes. 

Una de las partes donde más fácil es apreciar si un traje diplomático está confeccionado con un mínimo de cuidado es en su espalda. Las líneas que bordean la costura central trasera deben estar a la misma distancia cada una de dicha costura y nunca ninguna de estas dos líneas deberían desaparecer tras dicha costura. Por todo ello, cuando los trajes diplomáticos de confección se entallan por manos no expertas es muy fácil apreciar estos defectos. 

A la hora de escoger qué tipo de traje diplomático se adecua más a nosotros debemos tener claro el uso al que se va a destinar. Si es nuestra intención vestirlo en un ambiente formal hay que evitar decantarse por rayas anchas y excesivamente marcadas. Este tipo de rayas si bien son muy actuales y estilosas y algunos de los muestrarios más exclusivos las incluyen en su oferta, no son adecuadas para una vestimenta formal. 

Los trajes diplomáticos además de aportar una interesante variedad a nuestro armario de colores sólidos, ayudan tanto a “crecer” como a “adelgazar”. Como ya estudiamos cuando dedicamos nuestro artículo semanal a repasar esos pequeños trucos que sirven tanto para disimular los kilos de más o los centímetros de menos, los trajes diplomáticos ayudan a quitarse kilos y a crecer centímetros. 

Las líneas verticales “engañan” a la vista dando la impresión de alargar la figura. Dicha prolongación trae consigo, al mismo tiempo, que algunos kilos desaparezcan a lo largo de la nueva figura aparentando más delgados. 

Este tipo de diseño tiene la gran ventaja de quedar muy elegante también en los trajes cruzados. Los trajes cruzados aunque históricamente han sido considerados menos formales que los de hilera sencilla, representan hoy la máxima cota de elegancia siendo también mucho más estilosos que los primeros. 

Y si ya estamos cansados de los clásicos colores azules y grises, somos algo atrevidos y no nos importa el qué dirán los trajes diplomáticos resultan especialmente estilosos en color marrón oscuro.

Jeeves
elmayordomo@extraconfidencial.com 

Fotos:Sartorialist