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El mayordomo

El Traje Diplomático: el atuendo de los negocios por excelencia

Febrero 18, 2012

La gran manía del caballero medio español de vestir lo más parecido a lo hacen sus homólogos ha conseguido que este país sea el país de los trajes azules marinos. Da igual que sea invierno, primavera o verano; el caballero español escogerá este color para sus trajes. 

Tampoco importa que sea de día o de noche; el caballero español volverá a elegir este color para hacerse acompañar. Que se trata de un funeral, un estreno de la ópera o cumpleaños de mañana el caballero español volverá a sacar de su armario un traje azul marino. 

Solo en el mejor de los casos podremos ver de vez en cuando algún traje gris y solo en rarísimas ocasiones observaremos a alguien que aún escogiendo alguno de estos colores los haga acompañar de algún diseño tipo cuadros, diplomático o Príncipe de Gales. 

No deja de ser curioso observar como hasta no hace tantos años los trajes diplomáticos estaban francamente extendidos mientras ahora sencillamente brillan por su ausencia. Queremos pensar que esto es debido a que ya no hay estereotipos a los que imitar y que el salirte del azul o gris liso te pondría a los pies de los caballos del pueblo; cosa que solo a los caballeros más elegantes y seguros de sí mismos no les importa sufrir. 

Tipos de trajes diplomáticos 

La mayor o menor formalidad de un traje diplomático la da además de su color también el tipo de raya con el que esté confeccionado. Respecto a los colores aplican las mismas normas que en cualquier otro tipo de traje en cuanto a su mayor o menos seriedad. 

Los trajes diplomáticos grises serán muy bienvenidos por la mañana mientras que los azules siempre son más favorecedores en ausencia de luz solar. Un color que no se estila nada en nuestro país pero que es todo un “must” en el armario de los caballeros más estilosos italianos es el marrón oscuro. Aunque a más de uno lo que voy a decir le parecerá casi un sacrilegio, no me importa apuntar una vez más que un traje diplomático marrón oscuro cruzado con el más puro estilo desarmado e informal napolitano es de las prendas más especiales que puede albergar un armario. 

Dicho esto sobre el color, la otra nota a tener en cuenta a la hora de escoger nuestro traje diplomático es el tipo y tamaño de la línea. En principio cuanto más juntas estén y más finas sean, más indicado será el traje para un uso de trabajo. Por el contrario, cuanto más separadas estén las líneas y más anchas sean, más indicado estará nuestro traje para un uso más lúdico. 

Finalmente hay que tener en cuenta el tipo de tejido con el que esté confeccionado nuestro traje diplomático. Por ejemplo, las tan estilosas telas tipo franela serán algo más informales que la tipo lana merino. 

Cuándo vestirlo 

Los trajes diplomáticos han sido el atuendo preferido históricamente de los hombres de negocio y sobre todo de aquellos dedicados a la banca; especialmente la de inversión. Difícil resultará para los amantes de la vestimenta clásica masculina no evocar al gran Gordon Gekko enfundado en esos trajes diplomáticos tan espectaculares. 

Es importante recordar que al ser un traje de negocios no parece muy adecuado vestirlo ni en un entierro ni en un boda. Por el contrario, será muy bienvenido en muchos lugares de trabajo y aquellos de líneas marcadas y separadas, más incluso si son de color, nos podrán acompañar con mucho estilo en el restaurante y bar de moda por la noche. 

Un buen traje diplomático 

Si en un traje monocolor liso es relativamente fácil apreciar una buena terminación, en un traje diplomático es aún más sencillo. Hay detalles en los trajes diplomáticos que rápidamente  a la vista comprometenaquellos de calidad baja o media. 

Así, por ejemplo, bastará con observar si las líneas de la tapeta casan con las de la solapa para saber si el traje ha sido cortado y cosido con cierto mimo. Este detalle también se debería apreciar en la solapa del bolsillo de la chaqueta con el cuerpo principal de la chaqueta. También en el pantalón a la altura del trasero podremos apreciar este detalle. 

Finalmente, habrá que cerciorarse de que tras hacer a nuestra chaqueta los respectivos arreglos, las líneas de esta a la altura de la costura central trasera no se esconden y aparecen a lo largo de esta. 

Ni qué decir tiene que estos detalles son solo pequeñeces de compararse con toda la mano de obra que debe haber detrás de un traje bien hecho

Jeeves
elmayordomo@extraconfidencial.com