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Otras opiniones

El timo de la estampita

Noviembre 28, 2011

A Europa le siguen tirando a dar. Tras entrenar con Grecia, Irlanda y Portugal continuaron con la caza mayor (Italia y España).

Ahora es Alemania la que está en el punto de mira, y sus bonos, que son euros, ya no parecen tan atractivos.

¿Quiénes son los cazadores? Pues mire usted, hay, como en casi todo, dos grupos bien definidos. Líderes y seguidores.

Los líderes visibles de la partida son de un lado las agencias de rating (Moody’s, Standar and Poor’s y Fitch), esto es, los mismos que llevaron al mundo al borde del abismo al dar su máxima calificación crediticia a unos bonos hipotecarios podridos que carcomieron los balances de la banca mundial. De otro lado, la prensa económica internacional, que dirige de forma precisa el foco mediático a la presa del momento. Y por último los Goldman Sach y JP Morgan, de gatillo fácil y puntería fina. Sobre los líderes invisibles, pregúntenle a los conspiracionistas, y búsquenlos en el lado corto (short), de las hipotecas subprime.

Entre seguidores encontramos desde el resto de instituciones financieras, bancos, cajas, compañías de seguros y fondos de inversión, hasta mi octogenaria Tía Victoria. Todos buscan lo mismo: proteger sus preciados ahorros de la debacle de los mercados financieros. La prudencia y el miedo les llevan a amplificar sin quererlo los movimientos de los líderes, enfriando la actividad económica real.

Al final, las cuentas cuadrarán

¿A quién beneficia? Fácil. El Tesoro USA acaba de colocar 29.000 millones de dólares al menor tipo de su historia, poco más del 1,4%, precisamente en el momento donde las cifras del gigante americano son más preocupantes: déficit comercial insostenible, déficit público preocupante y deuda pública impagable. Si no fuera por la tormenta creada sobre las finanzas europeas, el dólar cotizaría ya en torno a los 2.00 $/€, y el bono USA sería el que estaría pagando un 7%, en lugar del italiano y el español.

¿Lo próximo? Al final, las cuentas cuadrarán. Es posible que Europa, después de hacer los deberes de contención de gasto público y desapalancamiento, acabe por derramar nuevos euros en forma de emisiones de Eurobonos o alguna otra solución estable. Me gusta: Primero los deberes, después el premio. Esa liquidez llegará como agua de mayo a la economía, que estará más saneada pero seca.

En EE.UU. han hecho lo contrario, es posible que acertadamente: primero, la lluvia de dólares (QE), y emitir deuda como locos ahora que es barata y, luego, con las alforjas llenas, recorte de gasto público y desapalancamiento. El día que el foco mediático apunte a Washington preguntando cómo van a pagar su deuda pública, y ese día está cerca, el Euro será tan querido como el oro y es posible que el dólar entre en una espiral bajista que acabe con la era de la moneda fiduciaria tal como la conocemos hoy. Bonos y dólares USA serán estampitas. No digan que no les avisé.

Enrique García Mauriño