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¡Qué fuerte!

El séptimo mandamiento

Septiembre 1, 2013

Esa banda de delincuentes que se hace llamar SAT, Sindicato Andaluz de Trabajadores, ha vuelto a delinquir en nombre de la justicia y la igualdad. Estos ladrones asaltaron la semana pasada un centro comercial en Sevilla y se llevaron diez carros llenos de material escolar para, supuestamente, repartirlo entre familias necesitadas que no pueden comprar ese material a sus hijos. Con Diego Cañamero a la cabeza, cual Robín Hood cutre, han dejado el centro sin una goma de borrar ni un bolígrafo que comprar. Muchas películas ha debido ver este tipejo ladronzuelo y sus secuaces sobre héroes y bandoleros para que se les haya subido así a la cabeza. El que roba es ladrón, no tiene otra condición. Por mucho que quiera dárselas de héroe libertador de oprimidos. Estamos de acuerdo en que todos los niños deberían poder acceder al material escolar necesario, pero esa no es la manera, robar no. Serían más héroes si donaran dinero, recogieran, pidieran o hicieran cualquier tipo de acto benéfico para conseguirlo que robándolo. Pero claro, para el que es malo y delincuente es más fácil robarlo que pedirlo. Desde luego, tengo muy clara una cosa: si yo fuera una de esas familias necesitadas, no aceptaría ni un lápiz de toda esa mercancía robada. Preferiría pedirlo humildemente a cualquiera antes que aceptar algo robado. Porque es cuestión de conciencia, de dignidad y de honestidad.

Justificaciones y amenazas

Justifica el portavoz de los ladrones que hay dos millones de andaluces en situación de pobreza y 400.000 familias que no reciben ningún tipo de ayuda ni prestación y que tienen todos sus miembros en paro. Es una pena que Andalucía se encuentre en esta situación, como siempre, a la cola de España. Pero el pillaje no es la solución. La solución está en las urnas. Toda la vida lleva esa comunidad sumida en una especie de dictadura socialista gobernada por políticos ladrones que han robado y por sindicatos que chupan del bote de todos los andaluces. Miles de millones han desaparecido con el tema de los ERE y los famosos cursos de los Sindicatos. Y ahora anuncia Cañamero que en otoño o primavera habrá una marcha a nivel nacional contra el pago de la deuda, los recortes y para exigir la dimisión del Gobierno. ¿De qué Gobierno, señor Cañamero? ¿Será del andaluz que es del que ustedes dependen, no? De verdad que, no hay una cabeza buena. Pero aquí no acaba la cosa. Dice además este saqueador que ve absurdo que el Ministerio del Interior investigue y detenga a los que han robado en el centro comercial. Absurdo es él si piensa que el que roba puede hacerlo con total libertad y quedar impune. Ojalá hicieran esa marcha, pero hacia el Palacio de San Telmo, a ver si de una vez dejan de tomarles el pelo a los andaluces. De la tomadura de pelo al resto de españoles ya hablaremos otro día, pero este delincuente,  primero que se lo haga mirar él y después, que hablé del resto de  políticos ladrones. Lo que no se puede hacer es exigir lo que tú no haces; no robar cuando eres el primero en hacerlo.

Rosana Güiza Alcaide

rosanaguiza@extraconfidencial.com