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Mi Tribuna

¿El Senado existe? Sí

Agosto 30, 2014

¿Sabía que, por ejemplo, en la Cámara Alta hay propietarias de empresas que han acumulado hasta doce meses sin pagar a sus trabajadores incumpliendo todos los acuerdos adoptados con sus plantillas hasta desembocar en un cierre traumático que ha dejado a decenas de familias en la calle?

Entre abdicaciones, proclamaciones y preparativos reales, surge del desierto político la institución del Senado y la figura del senador. Invitados a la entronización de Felipe VI, sus señorías han salido del cementerio de elefantes para tomar protagonismo durante unas horas, no muchas por si acaso, y recordarnos a los españoles que existen, como Teruel.

Aunque el debate sobre la idoneidad o utilidad del Senado esté más que manido, el recelo hacia la actividad de sus inquilinos emerge de nuevo en esta España que renueva rey, el nuevo rey renueva su Casa y hasta la España futbolística forzosamente se renueva… pero lo que se refiere a instituciones políticas con su dosis de mandungueo es intocable. Es más sencillo mantener esa especie de parapeto que evita la caída de 266 aforados procedentes en su mayoría de la cuota de amortizados y que encuentran en este trampantojo político una buena manera de ganarse la vida. Y vaya si es buena.

Compartir para ganar más

Porque, si hablamos de números, los senadores de base cobran 39.394 euros brutos al año de salario (2.813,91 euros al mes). Pero a esa cantidad hay que sumarle los 1.822 euros que perciben en forma de ayuda para su manutención (alojamiento, desplazamientos, etc.), que son 869,09 si el senador pertenece a la circunscripción de Madrid. Luego llegan los complementos: el presidente del Senado suma otros 3.064 euros al mes, pero un simple portavoz adjunto de una comisión añade 697 a una nómina que en todos los casos ronda los 5.000 euros con estos conceptos simples. Aunque sus señorías sean muy respetables, también acuden a los trucos de repartirse las portavocías en las comisiones, que tienen diferente tratamiento económico: 2.667 un portavoz de grupo; 2.087 un portavoz adjunto o 1.046 un portavoz de comisión.

Hay más; buena parte de los senadores de una misma provincia comparten coche en sus viajes a Madrid para acudir a los plenos y así rentabilizar el complemento. Incluso,  otras señorías poseen casa en Madrid pero mantienen su pertenencia a su circunscripción provincial para llevarse íntegros esos 1.822 euros. Y, para terminar, sumemos 0,25 euros por kilómetro cuando tengan viajes justificados, 150 euros al día de dieta en caso de salida al extranjero y 120 si la misión es en territorio español. Además, transporte gratuito que el Senado abona directamente a las empresas, ordenador, teléfono móvil y un bono-taxi de 3.000 euros al año para moverse sin problemas por Madrid.

Un Senado “ad hoc”

Con todos estos apuntes ya me contarán si en algún momento se pueden plantear una reforma integral del Senado, su transformación o desaparición. Imposible. El chollo político todavía no está registrado como factor eliminable, aunque su utilidad pública sea más que discutible.

¿Sabía que, por ejemplo, en el Senado hay propietarias de empresas que han acumulado hasta doce meses sin pagar a sus trabajadores incumpliendo todos los acuerdos adoptados con sus plantillas hasta desembocar en un cierre traumático que ha dejado a decenas de familias en la calle? Pero eso es para otro episodio mientras su señoría disfruta apaciblemente de su generosa y trabajada retribución.

Félix Ángel Carreras

Director de Tribuna Valladolid