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El mayordomo

El Royal Ascot: glamour, tradición y dinero

Junio 21, 2010

Pamelas, chaqués, chisteras y apuestas se convierten en los protagonistas de una de las citas más emblemáticas de la alta sociedad inglesa


Este sábado concluyó una de las citas obligadas en el calendario social Británico: el Royal Ascot.

Conocido también como el “desfile de sombreros” al vestir la mayoría de los asistentes, tanto hombres como mujeres, con sombreros, el Royal Ascot, desde sus comienzos en 1768, se ha ganado por meritos propios ser considerado como el evento deportivo relacionado con las carreras de caballos más importante de cuantos existen en el mundo.

Durante cinco días y bajo el hospicio de la Reina Isabel II se citan los mejores caballos con la tradición, el glamour y la alta sociedad británica. La Reina, principal valedora de este evento, no oculta su gran interés en estas carreras al participar varios de sus caballos en esta competición. Igualmente, unos pocos privilegiados jockeys tienen el honor de correr para Ella reconociéndoseles por vestir los colores de Su Majestad (maillote púrpura, trenza color dorada y sombrero de terciopelo negro con franja del mismo color).

El Royal Ascot cobró su máximo esplendor el pasado jueves con en “El Día de las Damas”; fecha en que tiene lugar la famosa Gold Cup. Durante ese día lo más granado de la sociedad británica hace su aparición con impecables chaqués inaugurando de forma oficiosa el verano inglés.

Hoy, debido a la trascendencia de este evento, también grandes fortunas de Oriente Medio, Estados Unidos y Europa, hacen un hueco en sus livianas agendas para codearse con el clásico abolengo inglés. 

Como todo evento británico que se precie, en el Royal Ascot no puede faltar ni el champán, ni el salmón ahumado, ni las fresas con nata ni, por supuesto, la clásica bebida del verano inglés, el pimms. Como dato anecdótico decir que en las últimas tres ediciones los desahogados bolsillos ingleses obligaron a los restaurantes del recinto a servir más de 11.000 langostas.

A pesar de existir tres zonas desde donde presenciar las carreras, cualquier asistente que se precie debe seguir el desenlace de las mismas desde la zona conocida como el Royal Enclosure;lugar sobre la misma línea de meta desde donde se puede ver muy de cerca la llegada de la Reina desde su castillo de Windsor. El código de vestimenta así como el precio de las entradas de las otras dos zonas, la General Admission Area y el Silver Ring, sitúan a estas otras dos zonas en un segundo lugar.

Protocolo de vestimenta

El protocolo de vestimenta varía según el sector en la que nos encontremos. En la General Admission Area la mayoría de los espectadores visten de forma formal y el uso del chaqué y las pamelas es recomendable. Está prohibido el uso de vaqueros o de pantalones cortos. Es admisible, aunque no aconsejable, el uso del traje de chaqueta.

En el Silver Ring, mucho menos formal que la General Admission, las normas se flexibilizan y se viste de manera más casual.

En el Royal Enclosure, por el contrario, se aplica el código más estricto. Para los varones es obligatorio el chaqué en color negro o gris y el sombrero. Un cuidado chaqué gris siempre es una buena opción al ser las carreras en horario diurno. Igualmente es de extrema importancia observar atentamente las normas protocolarias a la hora de descubrirse. Tanto el gris como el negro son válidos como colores para nuestro sombrero.


Las señoras que asistan al Royal Enclousure vestirán pamela, evitarán enseñar los hombros y la espalda, no llevarán vestidos con tirantes y no usarán faldas por encima de la rodilla. El uso de guantes, antiguamente obligatorio, hoy sigue siendo muy frecuente entre las damas. Si bien hace tiempo, las señoras divorciadas no podían acceder a las carreras, hoy ya no es de observancia esta norma.


El Royal Enclousure

 

Lugar desde donde la Familia Real presencia las carreras, el Royal Enclosure es sin lugar a dudas la zona más exclusiva de cuantas existen en Ascot. Para poder acceder es obligatorio recibir una invitación por parte del Representante de Su Majestad.

Para poder recibir dicha invitación o bien se es miembro de dicha parte del recinto o bien deberemos ser invitados por alguien que ha presenciado las carreras desde allí al menos durante cuatro años.
 
Como no podríamos esperar que fuera de otra forma tratándose de Inglaterra, para que los extranjeros puedan compartir lugar con la Familia Real británica en el Royal Enclousure, éstos deberán conseguir una invitación desde sus respectivas embajadas. Como dato histórico comentar que en 1901 se nombró a Churchill como el Representante de Su Majestad y solo él decidía quien podía entrar en el Royal Enclosure.

Desgraciadamente la cobertura de la prensa social internacional, el interés excesivo en el champán y el nulo interés en las carreras por parte de muchos de sus visitantes están convirtiendo a Ascot en un puro entretenimiento social. Por ello, muchos profesionales del mundo de la hípica empiezan a decantarse por otras carreras donde las apuestas y los caballos son los únicos protagonistas.

A pesar de ello, el Royal Ascot sigue siendo una cita obligada para todos aquellos que quieran presumir de pertenecer a ese pequeño grupo de elegidos que año tras año, con la excusa de asistir a un día en las carreras, reafirman su posición social frente al resto del mundo.

 

Jeeves

elmayordomo@extraconfidencial.com