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A renglón seguido

El rottweiler de Dios

Febrero 20, 2013

Nos trasladaba el bávaro Bertolt Brech, que “el lenguaje es lo más intranscendente, superficial e inestable, y su encanto se desvanece por completo, cuando la intención se advierte en su manejo”. No será por casualidad, que tanto en la eclessia política como en la Iglesia de Roma­ –nos  gobiernan “así en la tierra como en el cielo”-, se encuentren elementos de cuidado, que intentan con éxito participarnos su cuidada  verborrea tautológica, que se impregna, como seborrea, en nuestro endeble carácter; con frecuencia, no gozamos del juicio crítico necesario para evaluar el mensaje con que se pretende alimentar nuestras civiles y romanas creencias.

Como atlantes y cariátides de sal se habrá quedado la comunidad cristiano-católica, al observar como su mayor referente espiritual ha presentado su “renuncia” al cargo y a las cargas que conlleva rodearse de sus adversarios. Pero resulta, que a pesar de que nuestra civil pila bautismal del conocimiento –diccionario de la RAE– establece que tiene consideración, entre otras, de “dimisión”, no cabe en Su Santidad esta última cualidad. A esto se le llama, de toda la vida, hacerle comulgar a uno con ruedas de molino.

El comunicado lo ha efectuado en latín; al parecer para la fácil comprensión del contenido, dado que después de la lengua de Mao, es la más extendida por el globo; ¿O no? “Me faltan las fuerzas para ejercer el ministerio petrino”; “para gobernar la barca de San Pedro (…) es necesario el vigor tanto del cuerpo como del espíritu” –arguyó-.

“Malos tiempos para la lírica”

El rottweiler de Dios abandona los hábitos papales –no los suyos- después de casi ocho años, para dedicarse a la vida monástica. Hacía casi 600 años que no  se  producía  una  “retirada” voluntaria; ni  los superiores a   media tonelada de años recordaban semejante desplante ante El Altísimo. Quien con gorro charro mejicano,  “charol de Ahumada”, solideo,  cappello  y  mitra fue tocado, se va tocado por asuntos terrenales de los que tendrá tiempo para rendir cuentas –no las del rosario- ante el Juez Supremo de su creación. El ariete de la Congregación para la Doctrina de la Fe ha encontrado la puerta de la  Teología de la Liberación… octogenaria de su empleo.

Malos tiempos para la lírica” de la iglesia romana gracias a los “golpes bajos” recibidos de algunos miembros –pederastia, finanzas, filtraciones…-, que han minado y resquebrajado “los pilares de la tierra” vaticana, con el bávaro resultado para el romano Pontífice de un auténtico: “me faltan las fuerzas”.  

El Colegio Cardenalicio con 117 hijos de sotanas, pertrechados con percha de birrete, esclavina y roquete, se reunirá en cónclave (con llave), para, con papel verjurado, alumbrar fogata de paja seca y albina fumata, designando al siguiente purpurado. Entre ellos se encontrará, si Dios no lo remedia, Monseñor Mahoney, acusado de abusos sexuales sobre la persona de una mujer, siendo arzobispo de Los Angeles.

Sin haber empezado a cocinarse la elección del futurible, ya hay un garbanzo negro en la olla, que continuará, así, estando  podrida.

Paco de Domingo