Menú Portada
Mi Tribuna

El pacto de todos contra Rajoy

Abril 4, 2016
pedropablo

En el repaso dominical a la prensa generalista leo un titular. Extrañamente, no se refiere al clásico después de la afrenta madridista en el Camp Nou que también divide media España porque en este país somos así; o estamos con o lo hacemos contra. Pero bueno, el titular en cuestión venía a reflejar una sensación que también se asemeja a las pasiones del fútbol, aunque con evidentes matices de cansancio porque la gente en general no oculta esa sensación de hastío. Hablaba de un número concreto de ‘podemitas’ que marcarán el futuro de Podemos con respecto a su postura ante el pacto PSOE-Ciudadanos. En una palabra, que decidirán si permiten formar gobierno a esta suma de fuerzas autorizando la abstención del grupo parlamentario que dirige con mano de hierro Pablo Iglesias aferrándose al único nexo que une a los tres partidos: sacar del poder al PP de Mariano Rajoy. Es decir, unanimidad en esta posición común de ir en contra de algo.

La opinión generalizada es que volveremos a repetir elecciones. Pues tengo mis dudas. Y más después de ver este movimiento en Podemos con Iglesias apelando a las bases para que oriente su posición en este territorio de pactos. Pablo ha teatralizado de nuevo mirando al tendido cuando dice aquello de que “si yo soy el problema renuncio a estar en el Gobierno”. En realidad no se trata de personificar unas políticas concretas, sino de analizar el fondo de todo lo que contienen esas políticas. Da igual que sea con Pablo o sin Pablo en la foto. Todos saben que un pacto con Podemos lleva en la mochila las imposiciones de su líder. Sin más.

Que pasará cuando toque legislar

La decisión de los podemitas del titular recoge la esencia de lo que ocurre en España. Pero una abstención tampoco solucionaría nada. Gobernar implica legislar y de poco sirve una abstención para que gobierne Pedro Sánchez si, al día siguiente del reparto de carteras, comienza a escenificarse un bloqueo permanente que hace imposible soportar el nuevo ecosistema político. Llegarían momentos cruciales, como la aprobación de los presupuestos, y no habría por dónde cogerlo.

El caso es que Podemos puede tener la llave que abra las puertas de La Moncloa y en otro bolsillo se guarda la del cierre. Perfectamente puede jugar a eso con un argumento claro: “nosotros hemos sido prudentes con una abstención para que gobierne ese pacto socialista con Ciudadanos”. Pero ahí termina su prudencia y empieza el nuevo proceso que nos llevaría irremediablemente a volver a votar.

Aquella primera renuncia

Eso sería en junio, por obra y gracia de la primera renuncia de Mariano Rajoy a formar gobierno que, en caso de haber aceptado y sin poder conseguir apoyos, hubiera adelantado el proceso sensiblemente. Porque no es lógico que España acumule tantos meses y días en este espacio indeterminado que está empezando a provocar serios frenazos a la economía, por mucho que nos quieran vender el escaso efecto de esta incertidumbre.

Mariano está contento porque el Madrid ha ganado el Barça y encima sale en Salvados, adentrándose en un territorio enemigo porque también quiere que le escuchen en ese espacio. Es curiosa su estrategia de comunicación, pero analizarla necesitaría una cátedra o que un egiptólogo descifrase las intenciones del PP cuando quiere contar o transmitir un mensaje y que le llegue a la mayoría.

La España que se divide en dos cuando habla de fútbol también está fraccionada en política. Los de Mariano Rajoy por un lado y los que están en su contra por otro. Los ‘podemitas’ decidirán lo que haga Pablo Iglesias pero su postura no marcará más que una huida hacia adelante si permiten la abstención de Podemos. Puede que no haya nuevas elecciones en junio pero la sensación es que tampoco durará mucho un acuerdo bajo mínimos no solo en el número, sino en las políticas que sean capaces de aunar dos fuerzas que, quieran o no, van a necesitar otras alianzas para sacar algo adelante. Tal y como están las cosas, muy difícil.

Félix Ángel Carreras Álvarez

@fcarreras68