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El mayordomo

El Oxford: el básico del armario del caballero

Septiembre 18, 2011

Esta semana empezamos una serie de capítulos donde hablaremos de los diferentes tipos de zapatos y las ocasiones en las que resulta más adecuado vestir uno u otro modelo así como también los colores más acertados de combinar con las prendas que los acompañan. 

Hemos elegido para inaugurar esta pequeña serie de artículos al modelo de zapato conocido como Oxford. La principal característica de este zapato es seguramente su costura prusiana. Los zapatos que cuentan con este tipo de costura se distinguen por tener las palas, esto es, las dos partes laterales del zapato, cosidas bajo la parte delantera del zapato terminando en una lengüeta que aparece cosida bajo los cordones. 

Su gran versatilidad su nota característica 

Con seguridad el modelo más formal y elegante de cuantos existen en la actualidad. Si sólo un par de zapatos pudiera permitirse un caballero, éste debería ser sin lugar a dudas este clásico inglés presente en el armario de los caballeros desde 1830. 

Otra de las principales características del Oxford es su enorme versatilidad. Es un tipo de zapato que se puede vestir en las más variadas y dispares ocasiones. Así, por ejemplo, es perfectamente válido para vestirse con un traje e igualmente la mejor opción para hacerlo con chaqué e incluso de contar con una terminación en charol también de acompañar a un frac. 

Su gran seriedad le otorga el privilegio de ser el zapato más adecuado para vestir con nuestro traje en las ocasiones más formales, como por ejemplo en una boda, una noche en la ópera o en cualquier acto oficial, y más incluso si el acto se celebra una vez caído el sol. 

Los diferentes modelos 

Cada día resulta más frecuente encontrar nuevos modelos de este clásico inglés. Sin embargo, todavía podemos clasificarlos en tres grandes grupos: los lisos, los semi-brogue y los full-brogue. 

El modelo más clásico es el liso o como también se le conoce el plain. Este modelo carece de prácticamente cualquier tipo de adorno. Al semi-brogue, por el contrario, se le distingue por sus perforaciones marcadas en su puntera recta y en la línea de las orejas. Finalmente, el full-brogue, es el modelo más informal de los tres y se caracteriza por sus abundantes perforaciones tanto en su puntera vega, puntera con forma de medio corazón, como en sus palas. 

Son precisamente estas perforaciones las que marcaran la mayor o menor formalidad de los modelos Oxford. Cuanto menos presentes estén dichos adornos más indicado será ese zapato para ser vestido de manera formal. 

Si bien el zapato Oxford liso carente de dibujo es el más formal no necesariamente es siempre el más adecuado. Por ejemplo, un semi-brogue o incluso un full-brogue son opciones siempre más estilosas de ser vestidas con un traje de tweed, uno de franela e incluso con un Príncipe de Gales. Por el contrario, y a pesar de que el Príncipe Guillermo acompañara a su esmoquin de este modelo en el día de su boda, nunca un full-brogue puede vestirse con los atuendos más formales. 

Sus diferentes colores y cómo combinarlo 

Aunque el Oxford se puede encontrar cada vez en más tonalidades, su color por excelencia sigue siendo el negro. No obstante, esto no significa que siempre haya que elegir para nuestros Oxford este clásico color. 

El hecho de que cada día sea más frecuente encontrarlo en colores próximos al marrón oscuro ha conseguido que se fabriquen Oxford de gran belleza en tonalidades cercanas al chocolate o al coñac. Incluso hay casas que trabajan el color de tal forma que consiguen rebajar la intensidad del mismo y difuminarlo con resultados finales únicos alejados de los más comunes. 

Los lectores que sigan la evolución de la vestimenta masculina clásica, que no las modas, se habrán percatado de que la frase inglesa que establece que brown is the new black cada día está presente en los pies de los caballeros más estilosos. Si bien en países como el Reino Unido los señores más tradicionales siguen reservando para su calzado el color negro, en otros, como Italia, el marrón oscuro es combinado con gran acierto con trajes tanto grises como azules. 

Aunque nadie podrá nunca echarnos en cara el combinar nuestro traje azul marino con un Oxford negro hay que reconocer que trajes como el tan extendido azul cielo durante el verano combinan mejor con zapatos marrones que con el negro. Igualmente, los trajes grises adquieren un estilo especial de saberse combinar con un Oxford marrón. No obstante, es importante recordar que cuando hablamos de zapatos marrones para nada nos estamos refiriendo a los marrones claros que con demasiada frecuencia nos noquean por las calles de nuestras ciudades. 

Aunque es de justicia admitir que las casas de más renombre cada vez lanzan al mercado modelos más atractivos y de preciosa factura yo sigo siendo un enamorado de los modelos Oxford “antiguos”. De tener ocasión de pasear por ciudades como Viena podremos encontrar zapateros artesanos especializados en traer de vuelta a la vida a modelos Oxford de los años 50 y 60. 

Nos decantemos por los Oxford más modernos de hormas más estilizadas o por los más clásicos y armados, este modelo aportará belleza y formalidad y, dependiendo del modelo escogido, también estilo a cualquier traje de chaqueta. 

Jeeves
elmayordomo@extraconfidencial.com 

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