Menú Portada
Atando cabos

El nuevo fiasco de Gallardón

Diciembre 25, 2012

El ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, no sale se una y se mete en otra. La polémica subida de tasas lineal para los recursos y procedimientos judiciales ha tenido la “virtud” de poner de acuerdo en contra a todo el estamento judicial de este país. Jueces, fiscales, abogados, procuradores, y secretarios judiciales. Y cuando todavía resuenan los ecos de esa protesta, ahora Gallardón se enfrasca en la reforma del Consejo General del Poder Judicial. También tendrá a los jueces en contra, y a gran parte de la opinión pública que observará con frustración como de nuevo, esta vez más que nunca, a los jueces los eligen los políticos.

Reforma que lejos de despolitizar la Justicia incrementa la mano y la influencia del Parlamento en la elección del máximo órgano de gobierno de los jueces. Actualmente se mantiene un sistema mixto que en su momento pactó José Luis Rodríguez Zapatero con el entonces Presidente del Gobierno, José María Aznar. Sistema que consistía en que doce de los veinte vocales del Consejo eran elegidos por los propios jueces organizados en asociaciones. Al Parlamento llegaba una lista de 36 jueces y magistrados que habían sido votados y elegidos por los propios jueces. El Congreso y el Senado elegían a 12 de esos 36, además de otros 8 de entre juristas de reconocido prestigio.

Ahora, en el sistema cuyo anteproyecto ha aprobado el Gobierno y que ha consensuado con el PSOE, al Congreso y al Senado se puede presentar cualquier juez que tenga el aval de 25 firmas de otros jueces. El ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, argumentaba la medida diciendo que “se abre el abanico” para que se puedan elegir más jueces. En realidad el “abanico” se abre los partidos políticos porque efectivamente elegirán de entre más jueces que llegaran al Parlamento con muchos menos avales de sus propios compañeros. Es decir, un sistema que invita mucho más a los “personalismos” y a la “politización” de la elección.

De nuevo en contra del programa electoral

Pero quizá lo más grave es que el sistema que pretende el Ejecutivo convertir en proyecto de Ley es lo contrario a lo que el partido que sustenta al Gobierno prometió en su programa electoral. Y que no era ni más ni menos que la elección directa por parte de los jueces. Sufragio universal entre los miembros de la carrera judicial.

El nuevo sistema de elección de los vocales está en las antípodas de lo que prometió el PP en su programa electoral y coincide, en cambio, plenamente con las tesis socialistas en materia de Justicia. Serán los grupos políticos del Congreso y Senado los que elegirán a los vocales sin que ni siquiera estén limitados, como sucede en la actualidad, a optar entre los 36 nombres preseleccionados por la carrera judicial en elecciones celebradas por y entre los jueces.

El PP había prometido devolver a los jueces la elección de los vocales de origen judicial, sin intervención alguna del Parlamento. El Gobierno ha cambiado de opinión y tendrá que explicarlo mucho más de lo que lo ha hecho. La guerra de Gallardón contra las asociaciones por ser protagonistas de otras protestas, o el intento de calmar a la oposición después de la subida de las tasas, no es motivo para retornar a un sistema trasnochado que repercutirá, sin duda, en el funcionamiento del máximo órgano de gobierno de los jueces. En menos de dos meses, un político merecidamente admirado y valorado por su gestión y capacidad de diálogo, protagoniza un nuevo fiasco.

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio