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Mensaje en una botella

El Mundial de Brasil lo arregla todo

Junio 11, 2014

Se acabaron todos los males. Este viernes sentiremos un leve pinchazo que dará paso a un estado de bienestar que casi no recordábamos. La anestesia de la Roja habrá comenzado a hacer efecto. Este viernes debuta España en el Mundial de Brasil y, con un poco de suerte, la anestesia puede durar un mes. Sólo necesitamos correr la misma suerte que en la Eurocopa de Austria y Suiza (2008), en el Mundial de Suráfrica (2010), y en la Eurocopa de Polonia y Ucrania (2012).

No estoy dispuesto a contemplar otra opción porque los 23 jugadores de la selección española son muy buenos y porque me he agarrado a la máxima de William Randolph Hearst: “No permitas que la realidad te arruine un buen titular”. Pero es que, además, soy de los que creen que España puede ganar su segundo Mundial. Para recular ya hay tiempo. No habrá problemas mientras existan genios como Groucho Marx: “Estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros”. Como puede comprobarse, el caso es tener una buena cita a la que aferrarse.

Durante el mes que dura el Mundial, no habrá paro que no pueda ser parado por Casillas, Reina y De Gea. Con semejantes cancerberos, las paradas serán las de ellos y los paradones serán los suyos. Tenemos un santo, una reina y un joven español que ¡habla inglés! El único paro del que hablaremos será el que afectará a los delanteros rivales que tengan que buscar otro oficio al verse incapaces de meter la pelota en nuestra portería.

Estas cuatro semanitas que dura el Mundial, nuestra defensa será infranqueable. Jugará tan adelantada, que irá comiendo terreno a la prima de riesgo hasta hacer que sea una sombra de lo que fue cuando superaba los 600 puntos. Juanfran, Sergio Ramos, Piqué, Jordi Alba, Azpilicueta, Albiol y Javi Martínez meterán mucho miedo a la prima. Y la prima se hará sus necesidades encima, de forma que retrocederá cada vez más para seguir bajando. La única prima de la que hablaremos será alguna de la familia. Y hablaremos de ella, peor de lo que hablamos de la de riesgo. Garantizado.

Un mes da para mucho

Mientras dure el Mundial, el crédito no será problema: nuestros centrocampistas andan sobrados de él. Crédito a raudales tienen Iniesta, Xabi Alonso, Koke, Silva, Xavi, Fábregas, Cazorla, Mata y Busquets. El tiki-taka que tan gloriosas victorias nos ha dado es el perfecto ejemplo de cómo el fútbol fluye por nuestra selección. Y, a la espera de que el crédito fluya por nuestro país con igual soltura, nos olvidaremos de éste para regocijarnos con aquél.

Durante el mes mundialista, es necesario meter goles para garantizar el éxito. Diego Costa, Torres, Pedro y David Villa se encargarán de disparar con la mira fijada en la portería contraria y con la intención de que el portero recoja la pelota del fondo de la red reiteradamente. Cuantas más veces tenga que recogerla, mejor. Ocurre igual que con los corruptos: cuanto más caro paguen su saqueo, mejor. De momento podremos olvidarlos mientras España juega el Mundial.

Pero el Mundial acabará, el efecto de la anestesia desaparecerá y todo volverá a ser igual que antes. ¿Todo? ¿Igual que antes? Nunca se sabe. Un mes da para mucho. Aunque evidentemente todo no se habrá arreglado, es probable que alguno de los problemas que nos afectan haya remitido para entonces. Y si España gana el Mundial, no digamos. Hay que ver con qué poco nos conformamos. Maldita crisis.

 
Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero