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¡Qué fuerte!

El movimiento Gamonal

Enero 16, 2014

Me paro a pensar sobre los disturbios ocurridos durante los últimos días en Burgos y todavía no encuentro una explicación. ¿De verdad es posible que se haya liado la que se ha liado por estar en contra del proyecto urbanístico de un Ayuntamiento? Pues sí, sean cuales sean las razones, el barrio de Gamonal de Burgos ha salido a la calle para protestar por algo con lo que no están de acuerdo y han destruido lo que han pillado a su paso. Lo que ha hecho esta gente se ha convertido en un ejemplo a seguir por todos aquellos que no están de acuerdo con nada en general y está cundiendo la idea. Incluso, a pesar de que el alcalde burgalés haya paralizado las obras y haya decidido buscar soluciones para llegar a un acuerdo, las movilizaciones se siguen sucediendo, ahora de manera absurda. Y ya no sólo en Burgos. Al “movimiento Gamonal” se han unido otro montón de capitales de provincia españolas en apoyo a estos actos vandálicos, enalteciendo así la violencia y justificando unos actos delictivos.

Es peliagudo abordar las suposiciones en este caso y hasta miedo da la posibilidad de llegar a la conclusión de que esta sea la única manera de conseguir que un gobierno escuche al ciudadano. Pero, en este caso, sí es lo que parece. Es evidente que, gracias a la violencia, un grupo de vecinos han conseguido parar la acción de un gobierno. Lo malo es que, de verdad cunda el ejemplo y esta sea, a partir de ahora, la forma de conseguir las cosas. Pero la violencia no es el camino. Quiero pensar y creer que las mismas manifestaciones, pero de forma pacífica, hubieran dado el mismo resultado que ahora tenemos.

Recuerdos del Plan E

Es inevitable que la memoria nos lleve a la época dorada del socialismo zapateril, en la que se gastó dinero sin ton ni son en obras innecesarias en todos y cada uno de los pueblos del país, justo cuando la crisis era incipiente y el presidente se negaba a admitir. De aquellos barros vienen estos lodos. Millones de euros gastados tontamente en rotondas, plazas y calles que cambiaron la radiografía de pueblos y ciudades porque sí, porque había que gastar ese dinero del famoso Plan E. Un plan pensado para estimular la economía de un país que estaba en crisis y que sirvió para malgastar un dinero que hubiera sido más útil en otras áreas. Rotondas que se levantaron, se tiraron y se volvieron a levantar para justificar ese gasto de dinero. Aceras, fuentes, estatuas, bulevares, etc. Gastar por gastar para, según Zapatero, estimular la economía. Quizás, si entonces hubiera habido un “movimiento Gamonal” en todos y cada uno de los pueblos y ciudades donde este dinero se derrochó, en todos los ayuntamientos, independientemente del signo político, -porque se hizo en todos por obligación-, ahora contaríamos con unos cuantos millones de euros más en las arcas del estado y se podría usar ese dinero para levantar esta crisis que nos asola desde entonces.

Rosana Güiza Alcaide