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Mi Tribuna

El ministro Luis se sube al guindo

Enero 4, 2015

Todos tranquilos porque nos espera un 2015 estupendo. No, no habrá problemas económicos porque es constatable que la recuperación ha llegado. Basta con ver cómo las tiendas y restaurantes han colgado el cartel de lleno absoluto durante estas Navidades, en su particular agosto comercial que les sirve para afrontar el ejercicio con plenas de garantías de mantener sus negocios y el empleo. Que no. No es una locura pasajera. Simplemente extraigo esta conclusión de las palabras que nos ha dedicado nuestro ministro de Economía, Luis de Guindos. Tremendo.

Nadie puede negar que los indicadores económicos reflejan un cambio de tendencia. Pero estamos hablando de términos macroeconómicos que todavía están muy alejados de la economía doméstica. Faltaría más que el periodo de Navidad no hubiera aumentado el consumo. De no ser así, habría que cerrar España. Pero me refiero a ese incomprensible desliz del ministro cuando asegura tajantemente que, en nuestro país, ya no existe el miedo a perder el empleo.

Sobrada dialéctica

Supongo que tal declaración vendría envuelta en un contexto general de que España está siendo capaz de generar puestos de trabajo y va a mantener la tendencia en este año recién estrenado. Supongo que esa recuperación económica de la que tanto presume el Gobierno está ligada a la contención del desempleo que ha vuelto a colocar en el mercado laboral a miles de personas que engrosaban las listas del paro. Supongo que será eso, pero no acabo de entender la sobrada dialéctica de Luis de Guindos en un asunto tan sensible.

Estamos en un año electoral y los errores se pagan. La oposición se ha tirado encima del ministro por su metedura de pata y, quizá, el partido que nos gobierna no ha medido bien sus tiempos para afrontar ese reto con las primeras elecciones a la vista en un terreno más abonado a sus intereses. Decir que ha desaparecido el miedo a perder el empleo es una auténtica barbaridad propia de alguien que no está pegado a la calle. Quizá quiso decir que, en este nuevo escenario de creación de trabajo, puede resultar menos complicado encontrar otro porque hay más posibilidad de generar empleo. Pero en ningún caso debió decir lo que dijo porque sus palabras suenan a casi cinco millones de insultos, que son las mismas personas que hoy siguen en el paro.

La asignatura pendiente del desempleo

España tiene la asignatura pendiente del desempleo y hasta que no mejore esas cifras seguirá considerado como un motor de segunda en esta Unión Europea que alaba las reformas de Rajoy pero recela ante este dato escalofriante, que afecta especialmente a los más jóvenes que buscan su primer trabajo.

Al ministro Guindos le faltó cordura sensible para omitir esta frase y, en todo caso, le sobró una dosis de humildad para admitir que, por mucho esfuerzo que haya empleado en aplicar medidas que cambiaran el signo de la economía en España, seguimos en el furgón de cola en esta material primordial.

Ya estamos acostumbrados a las perlas de nuestros políticos, pero el ministro no se quiso bajar del guindo de sus convencimientos y parece que sigue en Babia. Le recomiendo un vistazo al catálogo de las típicas frases hechas. Seguro que se reconoce en alguna de ellas.

Félix Ángel Carreras
Director de Tribuna Valladolid