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Otras opiniones

El mal momento de Carmen Lomana: su madre sufrió un ictus cerebral

Febrero 25, 2010

Carmen Lomana sufrió un duro revés el pasado miércoles al mediodía. Fue sobre la una de la tarde cuando recibió una llamada donde le comunicaban que su madre había sufrido un ictus cerebral y estaba ingresada. La mala nueva le llegó de boca de su hermana. Fueron momentos muy difíciles para la rubia. Sin embargo, una vez consensuado el asunto con sus familiares, entre todos decidieron que cumpliera el compromiso con ¡Mira quién baila!.

“Ahora se lo que sienten los artistas, porque, aunque sin fuerzas, tuve que salir al escenario. Estuve llorando hasta segundos antes de mi actuación. No pensé que tuviera fuerzas, pero lo conseguí”, me cuenta Carmen. Su voz denota el difícil momento que ha atravesado, pues aunque suena tranquila, no tiene su fortaleza característica.

Una recuperación milagrosa

Y lo que podría haber sido un batacazo en toda regla, parece que va a quedarse en mero susto. Si tras su ingreso la madre de Carmen apenas tenía movilidad y le costaba expresarse, de un día para otro ha observado una mejoría casi milagrosa: “Cuando entró en el hospital, tenía medio cuerpo paralizado y dificultad para hablar. Sin embargo, hoy ya ha recuperado la movilidad y también el habla. De hecho, cuando mi hermana ha entrado a verla, le ha dicho: «Que sepas que voy a ir a la boda de tu hija». Los médicos están sorprendidos de su recuperación, aunque a nosotros nos extraña menos. Es una mujer muy fuerte”.

Carmen ríe cuando evoca la coquetería de su madre: “Es de cuidado. Se molesta cuando digo mi edad porque dice que entonces van a creerse que es muy mayor. Siempre va hecha un pincel. Presta mucha atención a su imagen”.

Buscáis la fama, pues aquí es donde vais a empezar a pagar

La fama es un arma de doble filo. Bien lo sabe Lomana, quien se muestra sorprendida ante el interés de los medios por el traspiés de salud que ha sufrido su madre: “¿Pero qué interés puede tener eso para la prensa? ”, me pregunta de una manera por la que deduzco que no es totalmente consciente de su encanto como personaje de la crónica social.

Carmen Lomana se hizo conocida cuando la relacionaron con Javier Rigau. El empresario ocupó muchas horas en los medios por el anuncio de su boda con Gina Lollobrigida. Una época que hoy no quiere ni recordar. Se arrepiente de algunas decisiones que entonces tomó, como la de poner demandas a diestro y siniestro. Gastó mucho dinero, se habla de 300.000 euros, para acabar retirando todos los pleitos que inició y que en ese momento seguían su curso.

Líbrate de los enemigos

A día de hoy, Carmen todavía se pregunta el porqué algunos la siguen atacando con virulencia. Uno de los que más fuerte le ha dado ha sido Jaime Peñafiel. Sobre el particular, ella explica: “Soy su asignatura pendiente”, y ahí lo deja, para que cada uno saque sus propias conclusiones.

Aunque hoy mantienen una sólida amistad, Jorge Javier no era demasiado partidario de la rubia Lomana. Sin embargo, la intermediación de un amigo propició el acercamiento. A día de hoy se llevan de maravilla y comentan hasta comparten representante.

De quien no se hará amiga Carmen es de Nati Abascal. Estas dos mujeres protagonizan una historia de desencuentros que no tiene visos de acabar. La estilista montó en cólera cuando Lomana hizo referencia a su edad, y aunque le dijeron que era una tontería, sin la menor importancia, ni olvida ni perdona. Por su parte, la rubia ha optado por no lanzar más pullitas, y, como suele ocurrir en este tipo de asuntos, echa la culpa a la prensa, que tanto inventa.