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Otras opiniones

El Hombre

Marzo 3, 2010

En estos tiempos de crisis lo mejor es gastar las energías en asuntos que verdaderamente merecen la pena: el sexo y la comida. El otro día, hablando con mi compañera Bea llegué a la conclusión de que los cuerpos atléticos o simplemente fibrosos no sólo alimentan por los ojos, sino también mediante la piel y hasta el olor. En el gimnasio, en el SPA e incluso en el supermercado hay derroche continuado de testosterona. Sin embargo, el mundo de los hombres de pelo en pecho ya tiene a su más grande defensor.
 
Es el hombre más deseado del momento y eso que sus grandes ojos azules recuerdan a una lechuza nocturna. Pero el encanto físico de Álvaro Muñoz Escassi va mucho más lejos. Posee carnosos labios y una pronunciada barbilla, con hoyuelo incluido, que le hace realmente seductor. Su cuerpo no es el de Jesús Vázquez, pero su pose y altura consiguen superarle. Es atractivo y tiene una labia inconmensurable, quizás uno de sus mayores éxitos. Algo con lo que empieza a hacerse notar en el programa que protagoniza en Telecinco y que, a pesar de no arrastrar excesiva audiencia, está despertando todo tipo de comentarios. Me cuentan que en esta travesía por los submundos de ligoteo, Alvarito ha conocido íntimamente a prácticamente todo el redil. Veremos. Todavía hay mucho por saber, sobre todo por lo que ocurrirá con Lucía, esa casi cincuentona siliconada que compite con zarpazos por llevarse al catre al fornido mozalbete. No es un programa machista, es un formato entretenedor para las mentes más calenturientas. Perfecto para estos tiempos de crisis. Lo que no se puede negar que Muñoz Escassi es el galán del momento, una especie de James Bond algo reblandecido, caricatura de ese Don Juan que hizo realidad Zorrilla, que consigue despertar los sueños más lúbricos de las potras desbocadas que pululan por discotecas y no tanto. Si hubiera que hacer un ranking, de esos que prepara la periodista Gisela Sebastián en ‘Tal Cual’, sobre los solteros de oro, el jinete debería ocupar la primera posición. Eso o hacerle un monumento al hombre por antonomasia. De traca fallera.
 
No todos los grandes conquistadores de la Historia han conseguido que sus amantes continuaran babeando hasta la posteridad. En el caso de Muñoz Escassi la realidad es más bien distinta. Por ejemplo, a Vicky Martín Berrocal todavía le hacen los ojos chirivitas cuando recuerda al delfín –o tal vez ballena blanca- de Escassi navegando por sus gélidas aguas. No es tonta, por eso insiste en que todavía le guarda un cariño especial. Tela marinera. No es la única que sigue babeando, o suspirando, por ese cuerpo –no he dicho mente- que tantos sueños húmedos ha despertando en mujeres y también hombres. La más fuerte es Lara Dibildos que, a pesar de haber estado más que enamorada, lo cierto es que ya ha pasado página. Eso no quita a que, de vez en cuando, también aproveche que el Pisuerga pasa por Valladolid para sacar partido económico y hasta televisivo. De hecho, el próximo domingo dará consejos a las mozalbetas que intentan conquistarla. Maravilloso ese momento. La que no abre el pico es Arancha de Benito que hace unos días fue inmortalizada junto al jinete mientras se mordisqueaban la boca y se acariciaban.
 
Saúl Ortiz es periodista y novelista