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No me moverán

El Estado nos asfixia

Septiembre 23, 2013

Los gastos de la Administraciones nos asfixian. El Gobierno español necesitó una prórroga de la Unión Europea para cumplir con sus compromisos de déficit público. El 4,5% del PIB previsto inicialmente para 2013 se amplió al 6,5. Nada menos que 20.000 millones de euros más. Pero no ha sido suficiente.

El ministro de Hacienda ha impulsado una subida importante de impuestos para alcanzar la cifra. Las clases medias y trabajadoras lo notan en sus bolsillos, porque el IRPF y el IVA lo pagan ellos mayoritariamente. En contrapartida el Estado debería bajar sus gastos burocráticos y ser más eficiente para poder reducir los tipos impositivos.

Este mes, el noveno del año, las noticias sobre la ejecución presupuestaria no son buenas. Es posible que se cumplan, incluso se superen, las previsiones de ingresos; pero los gastos siguen sin bajar.

La deuda del Estado no para
Eso a pesar de que la Prima de Riesgo (el diablo de Gobierno el año pasado) se ha moderado y se dirige a los 200 puntos. Bajada que supondría cerca de 5.000 millones de euros menos sobre los gastos financieros presupuestados. Cantidad que aliviaría el déficit si no fuera porque el Estado se endeuda más de lo previsto. Ya se ha pasado del 92,5% de la deuda sobre el PIB. Por tanto, aunque el tipo de interés de la deuda soberana española baje, se aplica sobre una deuda cada vez mayor ¿Hasta cuándo necesitará el Estado español seguir endeudándose más? Mientras no se moderen los gastos de las Administraciones será imposible parar. Estamos en un círculo vicioso del que sólo se puede salir reduciendo gastos públicos.

El CORA es el proyecto impulsado por el Gobierno para racionalizar la Administración. Supone más de 37.000 millones de euros de ahorros. Pero su implantación va a una lentitud desesperante. El Ministro Montoro ya ha anunciado que una desviación de 0.2 puntos en el déficit (2.000 millones de euros), hasta 6,7% del PIB, sería asumible por la UE y los mercados. Sin embargo, si el Estado sigue la línea de incremento del endeudamiento de los últimos meses la prima de riesgo volverá a subir y España entrará en un segundo ciclo de dificultades para su economía.

El Estado no hace lo que empresas y particulares

La bajada de la Prima de Riesgo se debe a varias causas. La primera, es la decisión del BCE de asegurar el Euro y no permitir especulaciones sobre su existencia. La segunda, el comportamiento de empresas y particulares españoles. Tanto unas como otros han reducido su deuda. Las compañías han mejorado su competitividad con el apoyo de los sindicatos de base utilizando la nueva Ley de Reforma Laboral. Los precios de los activos, incluyendo los inmuebles, han bajado. Con ello han disparado las exportaciones y atraído inversiones extranjeras. El país, en su conjunto, debe menos al exterior, aunque el Estado deba más. En consecuencia aumenta la confianza en la economía española.

A todo esto, el sector público no responde en la medida adecuada a pesar del aumento del esfuerzo fiscal. El crédito disponible lo absorben las Administraciones Públicas, el consumo interno sigue sin despegar y no se crea empleo. La mayor preocupación de los ciudadanos.

Las bajadas de impuestos se retrasan

Con este panorama, las bajadas de tipos impositivos se atrasan cuando todos los expertos las aconsejan para reactivar la economía. El Gobierno las anuncia para 2015. Año electoral. Algunas incluso, como el IBI en Madrid se aplazan al 2016, cuando hay dudas de que el PP siga al frente de su Ayuntamiento si no toma medidas drásticas. Todo suena a campaña de elecciones y los ciudadanos ya saben lo que valen las promesas en esos momentos. Una vez pasados los comicios esas palabras se las lleva el viento.

En resumen: los gastos del Estado nos asfixian; se comen el crédito y la capacidad de compra de los ciudadanos. Se habla de un cambio de Gobierno para preparar las elecciones que empiezan el año que viene con las europeas. En dos meses se llega al Ecuador de la legislatura y aún quedan muchos gastos que recortar ¿Por qué ha ido todo tan lento?
 

J. R. Pin Arboledas, Profesor del IESE, Director del Executive MBA, Madrid